Ni grada, ni espíritu ni estadística que valga. El infierno no fue tal, sino más bien un retiro paradisíaco. La dimisión de Chile se prolongó del sábado al domingo y España cruzó felizmente la pasarela hacia las Finales de Bolonia, del 24 al 29 de noviembre. Lo hizo con un pleno: 0-4. Sencillamente, no hubo eliminatoria. Sin restar un ápice de mérito al buen hacer del equipo español, la escasez del conjunto anfitrión acabó convirtiendo el cruce en un episodio sonrojante, redondeado este domingo con el triunfo del dobles formado por Pedro Martínez y Jaume Munar, superiores a Alejandro Tabilo y Tomás Barrios: doble 6-0 y 6-3, en 1h 13m. En contra de los presagios y del 12-0 con Nicolás Massú en el banquillo de los locales, la cita se tradujo finalmente en un agradable paseo de septiembre. Puro gozo, nada más.
El triunfo de la pareja culminó el trabajo emprendido el día anterior y, en consecuencia, el bloque capitaneado por David Ferrer volverá a formar entre las ocho mejores a final de año. Pese a la teórica superioridad española, la visita a Santiago de Chile parecía avecinar fricción, pero esta tan solo fue perceptible durante la primera hora de la serie. A excepción del set arañado por Tabilo en la apertura del sábado frente al debutante Dani Mérida, de 21 años, el desarrollo tan solo supuso un placentero rodaje para los visitantes, muy cómodos sobre un terreno que lejos de intimidarles o poner a prueba su armazón mental, fue apagándose conforme los tenistas chilenos perdían puntos y se deshacían. Sellada ya la serie, Martín Landaluce también pescó en un pulso irrelevante (6-2 y 6-3 a Matías Soto, en 1h 05m).
España disfrutó, pues, de una cita a pedir de boca. Al pasaporte a la fase final de la competición y lo abultado del marcador final, se añade la experiencia adquirida por dos noveles en la Copa Davis, Mérida y Rafa Jódar (20), y sobre todo otra demostración de que Ferrer sabe encontrar recursos entre los vaivenes. Lo evidenció el curso pasado, cuando cnsiguió sortear el peaje clasificatorio y acceder después al encuentro boloñés pese a la baja de Carlos Alcaraz, y vuelve a dar con la llave en esta última cita. No estaba el murciano, tampoco Alejandro Davidovich —el segundo activo por ranking— ni el especialista Marcel Granollers, pero aun así el resultado fue óptimo. Inmejorable. Victorias, confianza y buenas vibraciones para la confección de un grupo todavía en proceso de ensamblaje, que simboliza el hoy y el mañana.
No caía Chile en casa desde 2011 y a partir de 2014, coincidiendo con la apuesta por Nicolás Massú para su capitanía, recontaba todos los compromisos en su territorio por triunfos. El dato y la atmósfera volcánica que se respira en las pistas latinoamericanas hacían presagiar una visita cuanto menos incómoda, pero al final quedó reducida a un mero trámite: viajar, jugar, vencer, volver. Y disfrutar. Clasificarse una vez más, y ya son siete sucesivas, para el desenlace otoñal de Bolonia. Allí se reunirán de nuevo las ocho más fuertes. Desde la implantación del nuevo formato, en 2019, España ha sido fija en el epílogo de la competición, ya fuera en Madrid, Valencia, Málaga o Italia. Estuvo cerca hace diez meses y volverá a intentarlo otra vez, presumiblemente con el plus de Alcaraz (23) y la maestría del doblista Granollers (40).
Bendito problema
Este domingo pusieron el lazo Munar (29) y Martínez (29), dos jugadores bregados que enhebran bien —tres veces de la mano, otros tantos aciertos—. Se sumó al cierre Tintín Landaluce (20), que estrenó su casillero en la Davis y pronunció un poco más el desnivel entre los dos equipos. El duelo por parejas bien pudo resolverse con la pareja chilena a cero, rozando el doble rosco, pero una reacción orgullosa en las postrimerías lo evitó.
“Llevamos unas cuantas eliminatorias, ojalá nos convoque el capitán. Ganamos el título júnior cuando teníamos 16 años”, quiso recordar Martínez, héroe en el episodio clasificatorio de 2025 en Marbella, contra Dinamarca. Entonces, España levantó un 0-2 adverso, algo inédito. La aportación de Munar también resultó fundamental. Uno y otro mezclan bien. “Creo que hemos hecho un partidazo”, agregaba este domingo el mallorquín.
El seleccionador, por su parte, remarcó el buen desempeño de los suyos en la doble jornada y celebra el pase, pendiente ahora de los acontecimientos para darle forma a la lista definitiva para noviembre. Seleccionará a cinco hombres, por lo que alguno de peso perderá la plaza. “Estoy muy feliz por habernos clasificado. Pero los buenos son los jugadores que están en la pista, no yo; simplemente intento transmitir mi experiencia, pero lo que han hecho esta semana tanto los jóvenes como los del dobles, que han jugado a un grandísimo nivel, es de mucho mérito. Ahora vamos a disfrutar. Lo importante es que estamos clasificados, así que ya habrá tiempo para pensar, hacer la lista y poder contar también, por qué no, con Granollers y Alcaraz”, apuntó el alicantino.
Si el físico se lo permite, el murciano liderará al grupo en las Finales y el catalán, tótem ya de la modalidad, también figuraría en la convocatoria. La presencia de Jódar se da igualmente por supuesta, por lo que Mérida, Landaluce, Martínez, Munar y el malagueño Davidovich (27) se repartirán las dos plazas restantes. Cabe recordar que el último de ellos se autodescartó la pasada edición, al no haber sido citado en el primer corte. “Cuantos más jugadores de nivel tenga para elegir, mejor. Bendito problema. Es una decisión estrictamente deportiva y no personal. Encararé la lista sin complicaciones y cuando corresponda. Me voy feliz por cómo han respondido todos los míos. Valoro enormemente el compromiso de mis jugadores”, sentenció Ferrer.
¿ALCARAZ, SINNER Y ZVEREV?
A. C.
Al margen de lo sucedido en Santiago, la Davis perfiló la recta final con la disputa del resto de las eliminatoria. A destacar las caídas de Estados Unidos y Francia, a cargo de la República Checa (3-2) y Canadá (3-1) de manera respectiva.
En el bombo del martes también estarán Italia (anfitriona), Alemania (3-1 a Croacia), Gran Bretaña (3-0 a Ecuador), Austria (3-1 a Bélgica) y Corea del Sur (3-1 ante India). Se mantendrá el formato de 2025, con duelos directos a tres puntos, partiendo de los cuartos y pasando por las semifinales.
España, segunda en el listado de la Federación Internacional (ITF), será cabeza de serie, lo cual evita un potencial cruce con Italia —campeona los tres últimos años— hasta una hipotética final. La última Ensaladera lograda por el equipo español fue en 2019, con Sergi Bruguera como capitán y en la Caja Mágica.
Se da la circunstancia de que en noviembre podrían coincidir los tres primeros tenistas del ranking. Jannik Sinner renunció hace un año, de modo que cuesta pensar que lo haga otra vez; Alcaraz ya ha manifestado su intención de jugar; y Zverev, enrachado, pretende seguir adornando su palmarés.
Tomas Barrios / Alejandro Tabilo
vs
Pedro Martinez / Jaume Munar
Sets:










