Como cada mes de julio, París volvió a ser testigo de la Semana de la Alta Costura, el exclusivo circuito de la moda al que solo acceden las estrellas de Hollywood y las mujeres más ricas del planeta.
También considerada el “laboratorio de la moda” que sirve de inspiración al resto de los diseñadores y marcas que visten al resto de la humanidad, las colecciones de piezas únicas trabajadas artesanalmente son las que en los próximos meses se verán en las alfombras rojas y tapas de revistas.
En la edición invierno 2027, que convocó celebridades como Jennifer López, Emma Corrin, Cate Blanchett y el mismísimo Bad Bunny a la primera fila, hubo más de 30 desfiles en distintos lugares de la ciudad.
Como es habitual, sobresalieron los nombres de Chanel, Dior, Armani, Elie Saab y Zuhair Murad, como los más destacados del evento bianual al que siempre llega con asistencia perfecta Anna Wintour, la exigente editora detrás de las decisiones de la revista Vogue. La otra edición es en el mes de enero.
Organizada por la Fédération de Haute Couture et de la Mode (Federación de la Alta Costura y de la Moda) la semana de desfiles tuvo ausencias notables como la del francés Julien Fournié y los italianos Giambattista Valli y Valentino.
La marca Fendi también se alejó de la capital francesa y eligió mostrar su colección haute couture en la Galería de Arte Moderno de Roma, su lugar de origen, de la mano de María Grazia Chiuri, ex Dior.
Como novedad, se vio la primera colección del también italiano Pierpaolo Piccioli para Balenciaga y Jonathan Anderson reafirmó su poder al frente de la casa Dior. Sin renunciar a la esencia de Christian Dior, el diseñador recuperó algunos de los códigos más reconocibles de la maison, como las cinturas marcadas y las siluetas inspiradas en el icónico “New Look”, aunque reinterpretadas con una estética más experimental y artística.
De manera paralela a los fashion shows, se organizaron dos subastas de moda. Una fue la de Martin Margiela, para sacar a la venta su archivo personal, con documentos y prendas inéditas. La otra fue la sexta, y al parecer la última, del legado de Karl Lagerfeld, con más de mil dibujos, objetos que le pertenecieron e iPods.
Durante los cuatro días que duró la alta costura, nombres del mundo de la alta joyería, como es el caso de Chanel, Chaumet, Damiani, Hermès, Mikimoto, Van Cleef & Arpels, dan a conocer sus novedades en exclusivos espacios de la capital del Sena.
Sobre la pasarela se destacaron tanto una línea minimal, al cuerpo, donde la elegancia en tonos neutros gana. Por otro lado, hubo plumas, flores en relieve, plisados perfectamente logrados y hasta corsets con capaz hechas en telas metálicas tal como mostró la holandesa Iris Van Herpen.









