En su estrategia de bajar a territorio visitando los distintos departamentos de la provincia antes del Mundial, Rodrigo De Loredo recorrió varios puntos de San Justo, pero el epicentro de la movida fue en San Francisco, bastión político del gobernador Martín Llaryora. En su embestida contra la gestión peronista, el referente opositor tocó uno de los temas más sensibles que afecta a la región: “la penetración del narcotráfico”, según lo exteriorizó en su crítica receptada del reclamo vecinal.
En el gran territorio del este provincial, De Loredo puntualizó que uno de los problemas más serios en la región es «la penetración del narcotráfico», siendo el cruce Morteros-Suardi «uno de los más graves», afirmó. Así se refirió a este corredor caliente de narcocriminalidad. “¿Por qué no controlan? ¿Qué cuesta poner un perro y un escáner?, criticó con ácida ironía el radical, pero fue más allá: «O son inútiles o son cómplices”, lanzó el opositor al apuntar contra el PJ en el poder.
“El gobierno de Llaryora es malo y es su responsabilidad, pero también entiendo lo que pasa, porque después de 30 años de gobierno de un mismo partido es imposible que las cosas salgan bien”, fustigó el referente radical, quien ya ratificó que será candidato a gobernador el año próximo.
A su llegada a la ciudad cabecera de San Justo, De Loredo no habló ante los medios de lo que se conoce popularmente como “la otra triple frontera” vinculada al narcotráfico porque «se impusieron otros temas» en la agenda en San Francisco. Desde su entorno dijeron que «no alcanzó el tiempo», pero recordaron que el año pasado el exdiputado ya había descargado munición pesada al respecto. De todos modos, la problemática en esta zona caliente sí formó parte del análisis en las conversaciones con la dirigencia boina blanca de la localidad gestionada bajo signo llaryorista.
La legisladora Alejandra Ferrero, quien formó parte de la comitiva, sumó su dura crítica: “Nosotros aprobamos los pliegos de los fiscales antinarcóticos para la zona y, desde el poder político, no hubo una sola medida para combatir al narcotráfico que avanza en San Francisco desde Suardi y desde Frontera». En ese sentido, puso el foco en «la penetración del narcotráfico con un entramado de lavado de dinero y la favelización de determinados barrios que nos lo cuentan los vecinos”.
“No hay medidas políticas al respecto para combatir esta situación. Es claro que es incompetencia o es complicidad”, cerró la dirigente deloredista al reforzar el emabte del exdiputado al corazón del poder provincial.
Corredores y zonas calientes
San Francisco–Frontera–Josefina continúa siendo una zona caliente del narcotráfico y los cambios judiciales o de seguridad no lograron modificar estructuralmente el problema, expresaron desde la UCR local. “En Frontera hubo una fuerte reacción estatal por parte del gobierno de Maximiliano Pullaro y muchos de los pesados terminaron presos, pero el fenómeno se reacomodó territorialmente y aparecieron nuevos focos ligados al consumo y al narcomenudeo”, aportaron.
“El corredor Morteros–Suardi empezó a mostrar problemas similares a los de San Francisco–Frontera: aumento del consumo, mayor disponibilidad de droga y una dinámica logística cada vez más visible”, alertaron voces radicales de la zona ante una radiografía que preocupa.
En ese marco, el concejal Marco Puricelli (UCR) centró su mirada en el incremento del consumo en la ciudad: “Hoy San Francisco se jacta de tener los cuatro niveles de la RAAC (Red Asistencial de las Adicciones de Córdoba), pero los que recorremos los barrios vemos que los problemas vinculados al consumo se multiplicaron fuertemente”.
“Hay una irresponsabilidad muy grande en no tener estadísticas oficiales sobre consumo y salud mental. No hay campañas preventivas en las escuelas ni una política sostenida de visibilización del tema. La cuestión no forma parte de la agenda de prioridades del peronismo”, fustigó el radical y rechazó la lógica de subsidios electorales.
Por último, Puricelli cuestionó que “no se está apoyando a las instituciones que realmente trabajan con adicciones y contención social en los barrios”, en una clara señal de reprobación de la gestión peronista.
Le alzó la mano
En cuanto a la estrategía territorial y rearmado de la escudería para competir en 2027, De Loredo exteriorizó su respaldo al radical que juega de local. Aseguró que “el actual concejal Marco Puricelli va a ser el próximo intendente de San Francisco”. Y se cruzó con Damián «Peta» Bernarte con fuego de artificio.
El intendente peronista lo acuso de hacer «puro show» en las redes. “De Loredo dice que escucha, pero usa un teléfono de utilería y sin conexión”, al aludir a un video que el exdiputado compartió en el marco de su visita al bastión llaryorista. “La desconexión es total. Solo críticas y sin ideas para solucionar nada”, le endilgó el sanfrancisqueño.
La respuesta no se hizo esperar, De Loredo lo cruzó: “Este Bernarte es un tiro al aire” al chicanearlo por el descubrimiento de la utilería para el montaje. ¿Sabes que esta viejo y desconextado en Córdoba? LLaryora, vos y el peronismo”, retrucó el radical.
En el entorno del referente radical sostienen que el video del intendente Bernarte terminó amplificando la visita y dándole una repercusión que, de otro modo, no hubiese tenido. “Nos terminó haciendo el favor el intendente”, ironizaron en el círculo deloredista, donde leen que la reacción de Bernarte le dio volumen político y visibilidad al discurso opositor.
En la recorrida, que incluyó las localidades de Arroyito, Balnearia, Morteros, Brinkmann, Porteña, Freyre y San Francisco, De Loredo estuvo acompañado por el concejal Puricelli, los legisladores Ferrero, José Bría, Matías Gvozdenovich y Alfredo Nigro, y dirigentes como Mauricio Cravero, de Arroyito; Camila Bossio, de Devoto; Claudio Caón, de Calchín, y Marcos Aguirre, de Quebracho Herrado entre otros.









