La red de huachicol que la Fiscalía atribuye al exgobernador panista de Baja California Ernesto Ruffo introdujo al país millones de litros de hidrocarburos de contrabando con la complicidad de refinerías y distribuidores asentados en Estados Unidos. Uno de esos exportadores fue la firma Deer Park Refining L.P., que desde 2022 pertenece precisamente a Pemex. La orden de aprehensión librada por el juez contra el exgobernador del opositor PAN, a la que ha accedido EL PAÍS, señala que la filial de la petrolera estatal, asentada en Estados Unidos, introdujo sin declarar por las aduanas mexicanas más de un millón de litros de gasolina en 2025.
Ruffo, acusado por la Fiscalía de ser una de las cabezas de la enorme trama de contrabando que presuntamente metió a México más de 18 millones de litros de combustible en un año, ha señalado a Pemex de estar “huachicoleándose a sí mismo”, según ha hecho llegar por mensaje a este periódico un familiar suyo. El exgobernador está recluido en el penal del Altiplano desde julio. Las investigaciones apuntan a la empresa Ingemar, de la que el político panista forma parte desde 2021. Ruffo niega haber tenido participación directa en los malos manejos que le carga la Fiscalía y acusa al Gobierno de Claudia Sheinbaum de desviar el foco para no investigar el presunto autorrobo dentro de Pemex, que en última instancia afecta al erario mexicano. Este diario consultó a Pemex sobre el tema sin obtener una respuesta hasta el momento de esta publicación.
El expediente judicial recoge que una decena de compañías petroleras de Estados Unidos se confabuló con Ingemar, aprovechando sus permisos de gestión aduanal para la comercialización de hidrocarburos. Según la acusación, la operación consistió en introducir, a través de las aduanas de Matamoros y Nuevo Laredo, Estado de Tamaulipas, al menos 163 ferrotanques de combustible declarando una cantidad mucho menor a la que realmente transportaban, con lo que se evadió el pago de un total de 166,4 millones de pesos en impuestos.
Uno de esos exportadores estadounidenses fue la refinería Deer Park Refining, ubicada en Houston, Texas. Pemex adquirió en 2022 el total de las participaciones accionarias de la refinería, a instancias del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, con lo que esta quedó bajo control total de la paraestatal mexicana. Pemex administra la compañía texana a través de su filial P.M.I. Comercio Internacional.
La orden de aprehensión girada por el juez contra Ruffo y otros 22 coacusados registra 10 carrotanques enviados por Deer Park Refining a través de Ingemar por la aduana de Nuevo Laredo. Aunque, según documentos aduanales, el destino final era la firma Internacional de Fundentes, la compañía que reclamó los cargamentos fue Crismon Hidrocarburos y Derivados, señalada por la FGR como el principal vehículo financiero de la red de huachicol fiscal (tan solo en 2025, Crismon transfirió a Ingemar 10.132 millones de pesos, más de 600 millones de dólares).
La Fiscalía incautó en Coahuila los carrotanques enviados por Deer Park Refining, mientras estaban estacionados en unas instalaciones de la concesionaria de trenes Kansas City Southern. El expediente judicial indica que, en los registros aduanales, se había consignado falsamente que los contenedores transportaban solamente 100.000 litros de gasolina. Sin embargo, luego de conducir peritajes a los carrotanques, los investigadores concluyeron que contenían 1.032.680 litros de combustible. Ese fue, en general, presuntamente, el modo de operación de Ingemar: declarar solo el 10% de lo que realmente transportaba. Esto le ayudaba a la red a eludir prácticamente el pago del impuesto especial que grava los combustibles en México.
La cifra del hidrocarburo contrabandeado desde Deer Park Refining representa casi el 6% de lo que la FGR afirma que traficó la red de huachicol de Ingemar. En términos de dinero, equivale a unos 10 millones de pesos del total de lo que la trama, presuntamente, evadió en términos de impuestos.
El expediente refiere que todos estos cargamentos de gasolina ingresaron con el consentimiento del agente aduanal Juan Hermilio Chávez Rodríguez, de 87 años, quien se encuentra prófugo. “Se desprende que el imputado no actuó de manera neutral o dentro de los márgenes de una actividad profesional legítima, sino que su intervención fue determinante para la ejecución del esquema delictivo, al ser el facilitador técnico que materializó la simulación ante la autoridad aduanera”, señala el documento.
La línea que apunta a la participación de la filial de Pemex en este caso de corrupción obliga a la paraestatal a una revisión interna, aunque no es la primera vez que se detecta un robo de combustible desde dentro de la propia empresa. Investigaciones periodísticas han documentado que el huachicol comenzó hace al menos dos décadas con la ayuda de funcionarios y trabajadores de la petrolera mexicana.










