Keir Starmer se enfrenta a una situación cada vez más débil en su empeño por mantenerse al frente del Gobierno del Reino Unido como primer ministro. Después de dos años sin dejar de repetir que prioridad era la defensa y la seguridad del país, y de hacer del apoyo a Ucrania una bandera de Downing Street, una nueva crisis ha puesto en duda todos estos compromisos.
Dimite el ministro de Defensa de Reino Unido, John Healey, por desacuerdos sobre el gasto militar










