Con los pedidos de absolución del coordinador de enfermería Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón finalizaron este jueves los alegatos de las defensas de los siete imputados por la muerte de Diego Armando Maradona (60).
La audiencia N° 51, y última del debate que comenzó a mediados de abril de este año, contó con las exposiciones de los abogados de Perroni y Almirón, quienes se defendieron de la acusación de homicidio culposo del ex futbolista.
Con la presencia de Dalma, Gianinna y Jana Maradona, y de Claudia Villafañe y Verónica Ojeda, quien tomó la palabra fue Miguel Ángel Pierri, uno de los defensores del coordinador de enfermería.
“Resuelvan lo que resuelvan Mariano Perroni ya fue condenado. Sus hijas cuando alguien lo llamaba asesino públicamente pidieron que las cambiaran de escuela. Su madre enfermera murió en el trámite de esta causa. Su esposa se separó», describió.
Pierri les dijo a los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón que «para el caso de que ustedes decidan inhabilitar a Mariano Perroni porque lo llegan a encontrar culpable, no se gasten, ya está inhabilitado. Hace cinco años que la sociedad lo estigmatizó y no le da trabajo de enfermero».
El alegato de la defensa, que fue transmitido por el canal de Youtube de la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires, continuó de la mano de Martín Montalto, el joven abogado que estuvo presente en todas las audiencias.
«La función de Mariano era coordinar que no falte enfermería durante las 24 horas porque Maradona salía de un postoperatorio de un hematoma subdural, tratamiento por automedicación y contra el alcohol. Perroni tenía que convocar personal para eso, pero no contrata enfermeros, solo los convoca, los contrata Medidom«, aclaró, en relación a la empresa tercerizada proveedora de elementos de enfermería y personal.
Para su defensor, Perroni «se ocupó de todo», ya que «mantuvo contacto con el personal, organizó guardias y tenía suplentes». «No se puede decir que Perroni fue indiferente a lo que estaba pasando y que no cumplió con su trabajo», remarcó.
«La muerte de Maradona sigue conmoviendo al mundo. Fue único e irrepetible, pero no podemos hacer que su enorme figura tenga una responsabilidad penal. Estamos convencidos que cuando analicen toda la prueba van a encontrar una sola respuesta: que no hubo una sola omisión ni incumplimiento de Perroni que contribuya al fallecimiento», afirmó Montalto.
Y concluyó su alegato: «A Diego no se lo honra con una condena injusta, se lo honra haciendo justicia y hacer justicia, señores jueces, también significa absolver a quien se ha comprobado que no ha cometido ningún delito que se le atribuye ese es el caso de Mariano Perroni».
Por último, Christian Bauza, también defensor del coordinador, solicitó que sea absuelto por el delito de homicidio culposo o que sea condenado por el mínimo de la pena, que es un año de cárcel.
El alegato de la defensa de Almirón
Franco Chiarelli y Juan Novello son los defensores de Almirón, quienes lo defendieron en el último alegato por parte de las defensas.
La exposición de Chiarelli fue simple y precisa. «Almirón hizo todo bien», afirmó antes de enumerar prueba que fue desarrollándose durante el juicio.
El defensor expuso la cantidad de días que iba el enfermero y las guardias que hacía. También habló de la agonía, ya que, según la Junta Médica y la acusación fiscal, Maradona agonizó 12 horas, justo en el horario de Almirón (que trabajaba turno noche).
A la derecha el enfermero Ricardo Almirón. Foto Archivo / Luciano ThiebergerNovello tuvo a cargo la segunda parte alegatoria, que se basó en atacar la estructura de la acusación, tal como dijo.
«Los signos de alarma que tenía que haber advertido Almirón no fueron tan evidentes», sostuvo en relación a los dichos de testigos que declararon que Maradona estaba hinchado o tenía la voz robótica días antes de su muerte.
«A Almirón no lo nombraron en 45 audiencias y recién en los alegatos se acordaron de él. Si a una persona no la escucharon nombrar en el debate, después no la podés acusar con conceptos vacíos. No puede tener más responsabilidad un enfermero que un médico, si se le pide una absolución a Di Spagna (Pedro, médico clínico) es absurdo que no se le pida al enfermero», afirmó.
Novello afirmó que «Maradona no murió en el turno de Almirón» y sostuvo que si el enfermero le llegaba a dar una medicación en vez de ser acusado por negligencia sería por imprudencia.
Antes de finalizar su alegato, Novello les habló a las hijas de Maradona y les dijo que Almirón «fue la única persona que cuidó a su padre como vocación de servicio».
Tras ello solicitó la absolución del enfermero o como subsidiario ser condenado a un año de prisión por el delito de homicidio culposo.
Antes de un nuevo cuarto intermedio, María Julia Marcelli tomó la palabra y mencionó que el Ministerio Público Fiscal retiró la acusación contra el médico Di Spagna, al igual que los particulares y pidió la absolución.










