El departamento del Chocó despertó este martes sin descanso. Con las linternas de los celulares y los reflectores apuntando desde la tierra, los chocoanos pasaron la noche alumbrando hacia los escombros, buscando entre la oscuridad cualquier señal de quienes quedaron atrapados tras el terremoto de magnitud 7,4 del lunes. El epicentro estuvo en San José del Palmar, en la zona más al interior del selvático departamento del litoral Pacífico. El temblor sacudió buena parte del occidente de Colombia y desató una emergencia que no ha terminado: en las primeras 24 horas, la región ha sentido casi un centenar de réplicas.









