El asesinato de la política conservadora Ann Widdecombe, que mantiene en vilo a ciudadanos, políticos y policías del Reino Unido desde la pasada semana, ha dado un giro en la investigación que acrecienta el misterio que rodea al caso. El departamento antiterrorista de las fuerzas de seguridad británicas ha decidido tomar las riendas de la investigación, después de que durante todo el fin de semana hubieran asegurado que, con las informaciones de que disponían, no había razón para pensar que el crimen tuviera una motivación política o pudiera ser calificado de acto terrorista.
El departamento antiterrorista de la policía británica asume la investigación del asesinato de la política Ann Widdecombe










