Darío Benjamín Molina (17) era un chico lleno de energía, desfachatado y deportista. «La chispa del grupo», lo definían. Apenas lanzaron la idea de hacer un video por el Día del Bombero Voluntario, el 2 de junio, se ofreció para encabezar el saludo del cuartel de Concepción, en el sur de Tucumán, donde integraba la Escuela de Cadetes.
«Ayer despedimos a uno de los nuestros, y el cuartel se encuentra con un silencio que pesa más que cualquier sirena«, expresaron ese día que debió ser de celebración y fue de duelo por la trágica muerte del adolescente.
El domingo pasado, poco antes de las dos de la tarde, Molina iba en moto con su mamá, Verónica Soledad Campero (42), y su hermanito Juan Bautista Gómez (7).
Habían ido hasta una casa de comidas del barrio para comprar el almuerzo y, según las fuentes consultadas por Clarín, como suele pasar en tantos pueblos y ciudades del interior, ninguno usaba casco.
A la altura del kilómetro 741 de la vieja traza de la ruta provincial 38, en la zona de Palo Blanco, jurisdicción de Arcadia, departamento Chicligasta, a pocos metros al norte del acceso a Concepción, los chocó una Renault Kangoo roja en la que se desplazaba una pareja con sus dos hijos.
Al parecer, la moto Mondial Max 110 -con tres ocupantes- se mandó a la ruta desde un camino de tierra y allí se produjo el impacto.
El nene de 7 años murió en el lugar. Su mamá sufrió una fractura expuesta en la pierna izquierda y quedó internada en el Hospital Ángel C. Padilla de la capital tucumana, distante a unos 70 kilómetros
El adolescente fue trasladado en estado crítico al mismo con un traumatismo encéfalo craneano, pero terminó falleciendo poco antes de las seis de la mañana del lunes.
La Unidad Fiscal de Homicidios del Centro Judicial Concepción se hizo cargo del expediente y ordenó la realización de las pericias accidentológicas, el secuestro de los vehículos involucrados y las pruebas toxicológicas.
Además, las actuaciones policiales fueron realizadas por la comisaría de Arcadia, con la presencia de su jefe, Ezequiel González, en el lugar del choque fatal.
Tras conocerse la muerte del cadete, desde el cuartel lo despidieron y publicaron el video por el Día del Bombero Voluntario en el que la víctima es uno de los principales protagonistas.
«Este video lo prepararon nuestros cadetes el domingo, planeado para compartirse hoy. Lo que no sabíamos era que se convertiría en lo último que Darío nos dejaría para la institución… su último recuerdo y su saludo anticipado por el Día del Bombero Voluntario«, comenzó el mensaje.
Y continuó: «En días como hoy, el dolor es grande, pero su paso por nuestro cuartel nos demostró que la vocación se lleva en el alma hasta el último segundo. Un verdadero bombero nunca se va del todo mientras su recuerdo siga vivo en el corazón de quienes compartieron su camino«.
«Tu última lección de compromiso queda guardada para siempre en tu querida Escuela de Cadetes. ¡Cadete Molina, PRESENTE! Hoy y siempre en nuestros corazones«, concluyó el posteo de los bomberos voluntarios de Concepción.
En otra publicación, donde anunciaban su trágica muerte, indicaron que fue «un niño de corazón grande y noble que supo iluminar cada día de instrucción con su calidez, su calma y ese espíritu de compañerismo único que lo caracterizaba«.
«Ayer compartimos la que, sin saberlo, sería nuestra última práctica y nuestro último saludo de domingo. Nos quedamos con ese recuerdo: el de un cadete feliz, alegre, que siempre ponía lo mejor de sí para crecer junto a sus compañeros de la Escuela de Cadetes. Tu sonrisa se queda grabada para siempre en nuestro cuartel«, expresaron.
También hubo otros mensajes de dolor: «Mi Benja, fue tan lindo su paso por esta tierra, que dejó huellas imborrables, en el CEF, en la escuela, en los Bomberos, en nuestra academia Vip Status, fue un joven increíble, lo mirabas y te dabas cuenta quién era. Me duele mucho tu partida. Dale fortaleza a tu madre, chiquito lindo«, escribió Yvone Beatriz Matar de García.
También desde el Centro de Educación Física (CEF) N° 24, donde jugaba al vóley y al básquet: «Su paso por nuestra institución dejará un recuerdo imborrable entre quienes compartieron con él el deporte, el compañerismo y los valores que promovemos cada día».
En la Escuela de Comercio República de Panamá, donde el chico asistía a 6° año, resumieron su lamentable partida con una frase a la que adhieren todos los que conocieron a Benjamín: «Tu recuerdo vivirá por siempre en cada rincón de nuestra escuela«.









