Detrás del protagonista más célebre del triunfo 3-1 de Egipto ante Nueva Zelanda en el cuarto partido del domingo, Mohamed Salah —autor del 2 a 1 parcial—, los africanos aportaron el regreso de dos apellidos icónicos y nostálgicos de las Copas del Mundo, ambos sudamericanos. Los egipcios Zico y Trezeguet, que heredaron sus apodos del brasileño Zico —estrella en España 1982 y México 1986— y el franco-argentino David Trezeguet —campeón del mundo en Francia 1998 y subcampeón en Alemania 2006—, convirtieron los otros dos goles para el primer triunfo de Los Faraones en la historia de los Mundiales, ya en su cuarta participación.









