El 3 de noviembre se sabrá cuánto del malestar económico que sobrevuela entre los votantes por la gestión económica del presidente Donald Trump se trasladó a las contiendas en el Congreso. Por el momento, las cifras de las encuestas de cara a las midterms demuestran que la frustración por los altos costos —desde los combustibles hasta la salud y la vivienda— ha puesto en aprietos el control republicano en ambas Cámaras legislativas.
Los electores volverán a las urnas en casi dos semanas con preocupaciones financieras similares a las que tenían en noviembre de 2024. En ese entonces, Trump derrotó a la demócrata Kamala Harris al aprovechar, en parte, el hartazgo por el avance acumulado de los precios durante el Gobierno de Joe Biden. Si bien la inflación se había moderado cuando los estadounidenses fueron a votar, Trump aseguró que, con él, la economía estaría en mejores manos.
Sin embargo, decisiones propias le han complicado casi desde el inicio de su segunda Administración cumplir lo que prometió, sobre todo por sus aranceles y la guerra en Irán, que ha impulsado una subida porcentual de dos dígitos en los precios de los combustibles.
La economía aparece de forma consistente en las encuestas como la mayor preocupación de los votantes. En la recta final de las elecciones de mitad de período, el presidente ha hecho un ofrecimiento de dudoso cumplimiento: dar 5.000 dólares a cada adulto estadounidense si su partido retiene el control del Senado y la Cámara Baja. También ha anunciado pagos por unos cientos de dólares a algunas personas.
Esas promesas, sin embargo, no parecen haber calado significativamente si se toma en cuenta que la aprobación presidencial se ubicó en apenas 30% en una reciente encuesta del centro de investigación y análisis Pew Research Center. El envío de cheques puntuales podría representar un alivio al bolsillo de algunos hogares, pero el impacto no sería lo suficientemente prolongado como para mejorar el persistente pesimismo económico.
“La frustración por el coste de vida sigue creciendo, debido a que los consumidores de todo el espectro político creen que la trayectoria de la economía se ha debilitado desde inicios del año”, consideró Joanne Hsu, directora de este tipo de sondeos en la Universidad de Míchigan, en el análisis más reciente sobre este indicador.
La inflación, el mayor dolor de cabeza
Los gráficos de abajo muestran precisamente el alza que acumulan los precios, sobre todo los de la energía, desde que Trump regresó al poder en enero de 2025 y cómo la cifra de la inflación se ha alejado más del 2% anual que se ha fijado como meta la Reserva Federal.
La encuesta reciente del Pew Research Center ayuda a entender el desgaste que afronta el presidente cuando se le pregunta a las personas por su gestión de la mayor economía del mundo. Se trata de una erosión palpable incluso entre quienes se identifican como republicanos.
En noviembre de 2024, por ejemplo, el 92% de estos expresaron confianza en que Trump tomaría buenas decisiones económicas. Ese porcentaje se ha reducido actualmente a 67%, de acuerdo con los datos del centro investigativo. Y, entre quienes se identifican como demócratas, la cifra es de apenas 10%.
Cientos de dólares más al mes en el pago de una hipoteca
El mandatario —y los republicanos junto con él— parece encaminado a enfrentar en carne propia el mismo enojo del electorado que hace dos años le ayudó a retomar el poder. Además de los precios de los combustibles y otros componentes de la canasta básica, es difícil comprar y mantener una vivienda en muchos lugares del país.
Por un lado, en algunas ciudades no hay propiedades suficientes a la venta y los precios han subido demasiado; por el otro, hay personas que simplemente no pueden afrontar un pago mensual con tasas hipotecarias cerca o por encima del 7% de forma consistente.
La tasa hipotecaria referencial, la de un préstamo a 30 años, promedia 7,4% según datos recientes de la hipotecaria Freddie Mac. Si se compara con el nivel más bajo que ha registrado esa tasa en lo que va de este segundo mandato de Trump, como muestra el gráfico de arriba, ese porcentaje se traduce en 377 dólares más al mes en el pago de una hipoteca de una vivienda de unos 400.000 dólares, y en más de 4.500 dólares adicionales al año.
Las tasas hipotecarias han subido en línea con las de los bonos del Tesoro, debido principalmente a la expectativa de que la inflación permanezca en torno a los niveles actuales.
El alza de los seguros médicos (y un cheque que no la compensa)
Uno de los parches financieros anunciados por Trump a semanas de los comicios fue un pago de 500 dólares a 1 millón de personas inscritas en un seguro bajo la Ley de Cuidado de Salud Asequible, conocida como Obamacare. Esos asegurados afrontaron desde este año un fuerte aumento en el costo de sus seguros médicos tras el fin de un subsidio que fue mejorado temporalmente debido al impacto financiero de la pandemia.
El gráfico a continuación desglosa el alza porcentual por Estado en las primas mensuales. Un ejemplo de KFF, una organización independiente que ofrece información sobre políticas de salud, ayuda a comprender qué supone ese incremento para una persona de 40 años que gana 65.000 dólares al año y tiene un seguro de salud a través de Obamacare.
Esa persona paga todos los meses una prima de 477 dólares, cuando antes desembolsaba 316 dólares. El próximo año, tendrá que sacar de su bolsillo 546 dólares cada mes, lo que supondrá un alza de 41% en apenas dos años.
Un análisis hecho por el Pew Research Center muestra cómo estos mayores costos impactan las finanzas cotidianas de un hogar. Al profundizar en las respuestas de una encuesta hecha por ellos en agosto, el centro encontró que a más de 4 de cada 10 personas en el país se les dificulta pagar al menos una de sus necesidades básicas: ya sea el cuidado médico de su familia, el costo de su transporte diario, su hipoteca o arriendo, o la comida.
Habrá que ver cuánto de ese dolor económico pesa en las decisiones electorales del 3 de noviembre y si la percepción más pesimista de los votantes republicanos en específico —35% cree que las políticas de Trump han empeorado la economía, bastante por encima del 18% previo en una encuesta del Pew— golpea a los candidatos de ese partido en las urnas.










