El fútbol marplatense fue escenario de una jugada tan inesperada como espectacular. Aitxuri Isasmendi, delantero de Cañón, necesitó apenas tres segundos para convertir ante Nación, en un partido correspondiente a la segunda fecha del Torneo Clausura de la Liga Marplatense. Un remate desde el círculo central que terminó transformándose en un nuevo registro para el fútbol argentino.
La acción fue prácticamente inmediata. Sonó el silbato del árbitro, Isasmendi recibió la pelota en el saque inicial y, al advertir al arquero rival adelantado, sacó un derechazo directo al arco. La pelota viajó desde la mitad de la cancha, superó al guardameta y terminó en la red cuando el encuentro recién comenzaba.
Nadie más había llegado a tocarla: Cañón ya ganaba 1-0 a los tres segundos.
La definición no fue completamente improvisada. El delantero, de 21 años, contó que era una posibilidad que ya había conversado con su entrenador y que incluso había intentado una jugada similar anteriormente.
«Yo y mi técnico habíamos hablado de otro arquero, que se adelanta, y que cuando arranque el partido podía probar. Probé una vez, a principio de año, y dio en el travesaño. Esta vez lo vi adelantado y le dije a mi compañero que me deje. Cuando el referí tocó el silbato yo pateo de una», relató Isasmendi a Olé.
Esta vez, además del gol, hubo otro detalle clave: la jugada quedó registrada en video.
«Tuve suerte de que estaba grabando. El técnico suele grabar para analizar el juego. Se dio la casualidad que se estaba filmando, por el hijo del entrenador», explicó el atacante.
La conquista rápidamente comenzó a compararse con algunos de los goles más veloces registrados en el fútbol argentino.
En Primera División, una de las marcas históricas pertenece a Carlos Danton Seppaquercia, quien en 1979 convirtió para Gimnasia y Esgrima La Plata frente a Huracán cuando apenas habían transcurrido cinco segundos.
En el Ascenso hubo registros todavía más rápidos. Luis Torres, jugando para Acassuso ante Juventud Unida, marcó a los cuatro segundos el 19 de octubre de 1996. Mucho más cerca en el tiempo, Julián Rodríguez Seguer, de Liniers, también necesitó cuatro segundos para convertir frente a JJ Urquiza en 2023.
Isasmendi fue todavía más rápido: su remate ante Nación terminó en gol cuando el cronómetro apenas llegaba a los tres segundos.
La historia no terminó con aquella definición desde mitad de cancha. Cañón se impuso 2-1 como visitante frente a Nación, consiguió su segunda victoria consecutiva y mantuvo el puntaje ideal en el inicio del Torneo Clausura de la Liga Marplatense.
Isasmendi fue nuevamente protagonista y terminó firmando los dos tantos de su equipo.
Sin embargo, el resultado y hasta su doblete quedaron inevitablemente en segundo plano. Tres segundos alcanzaron para convertir un saque inicial en una jugada difícil de olvidar y para que el nombre de Aitxuri Isasmendi quedara asociado a uno de los goles más rápidos del fútbol argentino.









