Colombia se suma al giro a la derecha que está cambiando gobiernos uno detrás de otro en el continente americano. Abelardo de la Espriella, un abogado sin trayectoria política previa, es desde este viernes el nuevo presidente. Sucede en el cargo a Gustavo Petro, que ha sido el primer presidente de izquierdas de la democracia colombiana. El cambio decidido por los colombianos en las urnas es grande: durante los próximos cuatro años, el país tendrá un Gobierno que promete políticas de libre mercado, mano dura contra la delincuencia y una visión conservadora en cuestiones sociales. La falta de antecedentes políticos de De la Espriella le ayudaron en su elección, al poder presentarse como ajeno a las estructuras del poder. Pero esa misma falta de credenciales arroja una sombra de incertidumbre sobre cómo administrará en la práctica un país de 50 millones de habitantes, una economía con crecimiento mediocre, hondos problemas de violencia y desigualdad y grandes expectativas de cambio.









