A más de siete años de la muerte de Natacha Jaitt, su hermano, Ulises Jaitt, volvió a pedir que se reabra la investigación para esclarecer las circunstancias en las que falleció la modelo y actriz. Lo hizo a través de sus abogados, que presentaron un escrito en el que cuestionaron diferentes puntos del expediente que no habrían sido analizados de manera suficiente antes del archivo de la causa.
La presentación de los abogados Ignacio Barrios y Yamil Castro Bianchi ante la Fiscalía General de San Isidro busca revisar la decisión que se tomó el 21 de marzo de 2024, cuando se dispuso que se archivara el caso. Según el planteamiento, todavía existen medidas de prueba pendientes y habría inconsistencias que deberían ser reconstruidas antes de descartar definitivamente la intervención de terceras personas.
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El argumento de la querella no parte de una única prueba que permita afirmar que Natacha fue víctima de un homicidio, sino de un conjunto de elementos que, a su criterio, quedaron sin una explicación técnica suficiente. «El caso está impune hace años, nunca fue a una indagatoria Gonzalo Rigoni. Le tomaron testimonial como un vecino que pasó por la puerta», sostuvo Ulises Jaitt en diálogo con PERFIL.
Hace más de dos años, los fiscales Martín Otero y Lida Osores Soler concluyeron que no existió ningún delito alrededor del fallecimiento de la vedette, pero su hermano siempre sostuvo otra hipótesis. Para el conductor, el dueño del salón de fiestas Xanadú -lugar en el que murió Natacha-, fue responsable de su muerte.
«Apareció muerta en su habitación, con la puerta cerrada. Y mientras sucedió eso, Rigoni tiró estupefacientes en la bacha, retiró tres copas y la botella de champagne de la pieza para limpiar todo antes de que venga la Policía», afirmó sobre el hecho que tuvo lugar el 23 de febrero de 2019 en el complejo ubicado en Villa La Ñata, Tigre.
«Ya con eso es todo grave e irregular, alteró la escena del crimen. De ahí para abajo hay miles de irregularidades«, agregó. Además, consideró que el empresario «nunca fue investigado con ganas». El pedido de reabrir la causa llega después de que intentara pedir que cambie de fuero: «Cuando archivan la causa quise ir a la Justicia Federal. Nos rechazaron, y en 2025 busqué cambiar la jurisdicción pero el procurador me lo negó».
Qué piden volver a analizar en el caso Natacha Jaitt
Uno de los principales argumentos del escrito radica en que existirían elementos del expediente que quedaron sin una explicación suficiente antes del archivo. Barrios aclaró a este medio que no se trata de una prueba aislada, sino de distintas inconsistencias que deberían ser investigadas.
«La escena fue modificada antes de la llegada de la Policía: se limpiaron superficies, se retiraron objetos y se trasladó el teléfono de Natacha. La cronología del pedido de auxilio no coincide entre los teléfonos, el sistema 911, el aviso policial y el despacho de la ambulancia», detalló el abogado. Ese primer punto se basó en declaraciones de Rigoni, Gustavo Bartolini y Raúl Velaztiqui Duarte, quienes estuvieron en Xanadú.
«No aparecen incorporados o individualizados los audios originales del 911, la ficha de despacho, el registro radial policial ni el registro SET/Nextel. El análisis digital quedó incompleto, existen adquisiciones forenses del iPad y otros dispositivos, pero no se individualizó un informe integral y reproducible que permita conocer qué fue examinado, qué fue recuperado y qué pudo haber sido eliminado», añadió.

Según explicó el letrado querellante, el teléfono de la mujer registra tres llamadas perdidas de Velaztiqui a las 01:30:43, 01:31:52 y 01:39:08. Después, la secuencia presenta diferencias entre los distintos registros: aproximadamente a la 1:47 la Policía recibió la alerta radial del 911; cerca de las 2 llegó el primer móvil policial; a las 2:20 el SET recibió por Nextel el código rojo y alrededor de las 2:26 llegó la ambulancia.
Esto deja tres intervalos: 16 minutos y 17 segundos entre la primera llamada a Natacha y la alerta policial; 33 minutos entre la alerta policial y el despacho médico; y 49 minutos y 17 segundos entre la primera llamada a Natacha y el despacho del SET. «No afirmamos que esa demora haya causado la muerte ni que Natacha necesariamente fuera reanimable. Lo que sostenemos es que una diferencia de más de media hora entre las distintas fuentes no podía quedar sin una reconstrucción técnica independiente», señaló Barrios.

Asimismo, pidió recuperar y certificar los audios originales del número de emergencias, la ficha de despacho, los registros radiales policiales, entre otras pruebas. Por otro lado, solicitó autenticar un ecocardiograma de Natacha realizado en noviembre de 2018 que, de acuerdo con el escrito, «no había detectado una cardiopatía significativa«.
«Esto contrasta, al menos aparentemente, con la autopsia y la junta médica, que describieron una cardiopatía crónica, alteraciones coronarias, hipertrofia y signos de lesión antigua. El ecocardiograma, realizado tres meses antes de su muerte, no demuestra por sí solo que la autopsia sea incorrecta pero, justamente por eso debía ser autenticado y explicado por especialistas», analizó.
La preservación de pruebas
Por su parte, su colega Castro Bianchi mencionó que la Fiscalía había suspendido declaraciones testimoniales hasta contar con las conclusiones del peritaje del iPad, pero en la documentación a la que accedieron no aparece individualizado ese informe ni consta que esas declaraciones se hayan reanudado.
Además de solicitar la reconstrucción de manera sincronizada de la secuencia de llamadas y cómo actuaron los servicios de emergencia, cuestionó el hecho de la alteración de la escena: «Eso no demuestra por sí mismo la intervención de terceros en su muerte, pero obliga a preguntarse qué valor puede asignarse a una escena que no permaneció inalterada».
El abogado indicó que esperan una decisión concreta sobre la revisión y pedido de reapertura. La causa no tiene sobreseimiento ni cosa juzgada material, ya que el archivo de la misma estableció que la investigación puede reiniciarse frente a nuevos aportes o circunstancias. También aclaró que esperan que se defina en un plazo de tres días quien tendrá la competencia para revisarla o que se adopten medidas para conservar las pruebas hasta ese momento.
Por último, el escrito menciona la causa conocida como «Operación Jaitt«, que vinculaba maniobras de inteligencia y la aparición de Natacha en el programa de Mirtha Legrand, en 2018. El documento no dice que exista una relación entre esa investigación y la causa por su muerte, pero pide sumar la información que contiene para su análisis.
FP cp









