Polo se ha ido degradando en la madrugada de este miércoles hasta convertirse en huracán de categoría 4, según el Servicio Meteorológico Nacional. Se mueve mar adentro en paralelo a las costas del Pacífico mexicano. El martes alcanzó categoría 5, la máxima en la escala Saffir-Simpson. Esa forma acelerada de intensificarse solo ha ocurrido antes con otros dos ciclones en el Pacífico mexicano: Patricia en 2015 y Otis en 2023. Aunque no se contempla por ahora que llegue a tocar tierra, el fenómeno ha dejado ya lluvias intensas en Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Jalisco. Las autoridades han advertido del riesgo de inundaciones, deslaves, desbordamientos y oleaje de hasta cuatro metros y han desplegado las fases preventivas de los planes DN-III-E y Marina. Las clases están suspendidas en varios puntos de Guerrero y Michoacán, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum ha pedido a la población seguir las indicaciones de Protección Civil. Polo ocurre casi tres años después de que Otis, de la misma magnitud, devastara Acapulco y dejara cerca de 70 muertos.









