Los legados del escritor argentino Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 1899-1986) y su esposa, María Kodama (Buenos Aires, 1937-2023), un grupo de objetos que incluye la corbata gris con la que Borges recibió el Premio Cervantes en 1980, fueron depositados este martes en la Caja de las Letras.
La Caja de las Letras es una histórica cámara acorazada situada en la sede central del Instituto Cervantes en Madrid donde se encuentran numerosos legados de figuras de la cultura hispanohablante, entre ellos José Emilio Pacheco y Gabriel García Márquez.
«Hablar de Jorge Luis Borges es hablar de uno de los grandes escritores de la literatura universal y de un autor que transformó para siempre nuestra manera de entender la literatura y sus posibilidades», dijo el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, al presentar un acto marcado por el 40 aniversario del fallecimiento de Borges.
Este homenaje, en palabras de García Montero, «estaría incompleto sin reconocer también la figura de María Kodama, cuya vida estuvo profundamente vinculada a la de Borges y que desarrolló una importante labor intelectual y cultural propia».
Los recuerdos, que desde este martes se conservarán en las consignas número 1618 y 1628 de la Caja, fueron elegidos con el fin de representar la unión entre Borges y Kodama, y fueron depositados en dos cajas contiguas como representación de la unión.
Las sobrinas de Kodama y representantes de la Fundación Jorge Luis Borges, Mariana y María Victoria Kodama, fueron las encargadas de seleccionar estas posesiones.
Además de la corbata, que el escritor compró en Madrid, incluyeron la preciada cámara de fotos personal de Kodama con la que fotografió en tantas ocasiones a su esposo.
Algunas de esas imágenes también se salvaguardarán en la Caja de las Letras y en ellas se puede observar a la pareja en ciudades como Madrid o Toledo.
También se incluyó una fotografía de ambos saludando a los Reyes de España en ese acto en Alcalá de Henares en 1980.
Además, se ha incluido la reproducción facsimilar de la revista Prisma, una revista mural que promovió Borges a su regreso a Buenos Aires inspirada en el vanguardismo español, pero de la que solo sacó dos ejemplares.
También un recorte de diario con la nota por el fallecimiento de Rafael Cansinos Assens, del 7 de julio de 1964, en la que el escritor marcó dos datos que le llamaron la atención: que hablaba 19 idiomas y la parte del artículo donde nombran a Cansino Assens como el padre del ultraísmo.
Asimismo, la caja del autor de ‘Ficciones‘ ha recibido la antología de ‘Poemas 19231958’, en una edición revisada por el propio Borges en 1958, así como su último libro de poesía, ‘Los conjurados‘.
Mariana y María Victoria Kodama destacaron la gran relación que tuvo el poeta argentino con España, donde residió mucho tiempo y donde comenzó su formación publicando ‘Himno del mar‘, uno de sus primeros poemas.
Otro de los presentes en el homenaje, el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, ha señalado lo «borgiano» que hay detrás de «atesorar dos cajas que van a conservar historias, recuerdos y posibilidades de futuro».
Macri ha asegurado que espera poder «copiar la idea» de la Caja de las Letras para poder hacer una en Argentina: «Me llevo a Buenos Aires esta idea maravillosa de proteger los legados culturales, el verdadero oro».
El acto ha contado también con la presencia de la ministra de Cultura de Buenos Aires, Gabriela Ricardes; del embajador de Argentina en España, Wenceslao Bunge Saravia; y del secretario General de Relaciones Internacionales de Buenos Aires, Fluvio Pompeo.









