Parte del liderazgo de la oposición en el exilio comienza a regresar a Venezuela. No son todos, faltan muchos, pero sí hay nombres importantes y conocidos. Algunos lo hacen por motivos personales y han mantenido el bajo perfil. Otros, la mayoría, parecen decididos a regresar a la política de inmediato. Con juicios penales abiertos, quieren normalizar su situación en los tribunales en el contexto de la Ley de Amnistía. Vetados por el régimen desde hace unos años, varios de estos dirigentes han ido a la radio y la televisión para relatar el proceso personal y el estatus legal que están cursando. No todas las historias son armónicas: Wilmer Azuaje, uno de los retornados, denunció que motorizados armados han hostilizado la residencia de su familia luego de su regreso.










