El predio de Cantilo que posee River está ubicado a apenas un kilómetro del estadio Monumental. Todavía hay obras que se están realizando, como por ejemplo la nueva Casa River, que ya está en su tramo final y allí se entrenan las categorías más chicas del fútbol formativo. Pero desde hace un mes y medio, ese espacio, pasó a estar en el centro de la escena. Allí, la dirigencia de River decidió enviar a entrenar a los 14 jugadores borrados que, al no haber vestuarios terminados, tuvieron que cambiarse en uno de los containers que hay en el predio. Y más allá de no recuperar dinero de las transferencias, un costo que el club decidió asumir, sí se ahorrarán alrededor de 22 millones de dólares en salarios, algo que en parte explica por qué puede traer a campeones del mundo como Ángel Correa o Thiago Almada y hacer grandes erogaciones por ellos.
Casi todos los contenedores tienen las mismas dimensiones: seis metros de largo por tres de ancho. Son esas enormes cajas metálicas, de paredes corrugadas y estructura rígida, que suelen viajar sobre los acoplados de los camiones.
Ahí, al momento de vestirse para practicar, todavía quedan la mitad de los futbolistas «originales». En verdad, seis, porque Kevin Castaño está en Colombia, autorizado por la institución. Son Germán Pezzella, Matías Viña, Kendry Páez, Matías Galarza, Fabricio Bustos y Giuliano Galoppo. En tanto, ya se fueron Andrés Herrera, Paulo Díaz, Maxi Meza, Alex Woiski, Santiago Lencina, Ian Subiabre y Maxi Salas.
El primero en irse fue Herrera, que volvió a Colombus Crew, equipo de la MLS en el que estaba a préstamo e hizo uso de la opción de compra por 1,2 millones de dólares. Otro que partió a los Estados Unidos, pero al Atlanta United fue Paulo Díaz. El chileno arregló su desvinculación y rescindió el contrato que duraba hasta diciembre de 2027. Con su salida, River se ahorró 3 millones de dólares de sueldo.
El siguiente en despedirse fue Maxi Meza, quien también rescindió su vínculo y regresó a Independiente, club con el que fue campeón de la Copa Sudamericana 2017. Más tarde llegó el turno de Alex Woiski, una apuesta juvenil proveniente de Mallorca que no salió. Llevaba un año pero pasó más tiempo con la Reserva que con la Primera.
Y esta semana salieron tres jugadores del “Gran Hermano” riverplatense. Uno de ellos fue Ian Subiabre, surgido del club, quien pasó de tener ofertas de Europa no concertadas a ser cedido a préstamo por 18 meses a Tigre. No podrá jugar el sábado ante River porque hay una cláusula acordada con los de Victoria que lo impide.
Otro chico del club que se despidió fue Santiago Lencina, quien se irá a jugar al Burgos, de la segunda división de España. El jugador firmó este miércoles por la tarde el contrato con el club español en las oficinas de su representante, Juan Cruz Oller, y viajará en las próximas horas para sumarse a su nuevo club. River lo cede a préstamo por un año, con opción de compra por el 50% y con chance de recompra.
Foto: Prensa RiverEn tanto, Maxi Salas se fue a préstamo a Independiente Rivadavia con una opción de compra de 4 millones de dólares cuando su pase salió el doble el año pasado tras la ejecución de la cláusula de rescisión a Racing, con peleas incluidas frente a la dirigencia comandada por Diego Milito.
“No comparto la decisión que tomaron. Más allá de ser futbolistas, somos personas. Ante todo está lo humano”, manifestó Salas, el único en hacer declaraciones públicas hasta el momento. Y agregó: “Estoy enojado porque se nos trató muy mal. No merecíamos terminar así. Entiendo si no querés tener a un futbolista, pero hay formas y formas de tratar a un jugador».
El que está a punto de irse también es Germán Pezzella. Si bien había surgido la posibilidad de que fuera a préstamo a Gimnasia, en las últimas horas recibió una oferta del fútbol de Emiratos Arabes Unidos y su futuro estaría allí. Su presencia en Cantilo hizo ruido. No por su bajo rendimiento, claro, sino porque se trata de un campeón del mundo surgido de la institución.
Otro de los jugadores separados que todavía permanece en Cantilo es Giuliano Galoppo. Pero el exmediocampista de Banfield y San Pablo entró en una situación conflictiva: quedó inhabilitado para jugar por seis meses debido a un litigio con su exrepresentante.
Giuliano Galoppo. Foto: PRENSA RIVEREl futbolista fue condenado el año pasado por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS, según sus siglas en inglés), con sede en Lausana, a pagarle una cifra cercana más de 530.000 dólares y 4.387.000 pesos a Leandro Escudero. Ahora, la FIFA emitió un comunicado con la restricción para que el futbolista, que no es considerado por Coudet, no pueda disputar partidos oficiales hasta tanto no realice el pago, que tiene que ser efectuado por él. Igualmente, esta situación no impide que se vaya de River.
Por su parte, Bustos no consideró ninguna oferta de las que recibió y su salida por ahora es una de las más complicadas, aunque aparecieron nuevas propuestas desde el fútbol mexicano.
Matías Viña, el uruguayo de 28 años que llegó hace 7 meses y viene de disputar el Mundial con su selección no alcanzó un acuerdo para interrumpir su vínculo con la institución. Mientras, Flamengo, dueño de su pase, le busca un nuevo club para ser otra vez prestado. Getafe es uno de los interesados. Con Kendry Páez pasa algo similar pero el que le busca nuevo destino es Chelsea. Tiene sondeos de Bélgica.
Matías Galarza Fonda, el paraguayo de 24 años que tuvo un buen Mundial, quiere irse a Europa ya que tuvo contactos del Viejo Continente. A su vez, al haber jugado en Atlanta United y haber firmado cinco planillas con River este año, no puede, por reglamento FIFA, actuar en otro club cuyo país tenga temporadas de enero a diciembre como el fútbol argentino y la MLS. Saldrá por venta.
Kevin Castaño. Foto: EFE/ Adan GonzálezPor último, Castaño se entrena en su país, Colombia, y, en las últimas horas, quedó en el ojo de la tormenta tras elogiar a su compatriota Jaminton Campaz al hacerle un comentario en un posteo de Instagram, luego de de la caída de River ante Rosario Central. Tiene una oferta de Atlético Mineiro.
En este contexto, casi todas las salidas son por rescisiones de contrato y por préstamos, por lo que River no recupera las inversiones hechas pero ese no era el objetivo. Incluso el presidente Stefano Di Carlo había dicho que se asumía ese costo.
El foco de esta decisión estaba puesto en bajar y ahorrar masa salarial. Y en ese sentido, vale aclarar que la institución de Núñez no pagará ningún porcentaje de sueldos de los jugadores que se fueron a préstamo a otros clubes.
River, entonces, aceleró esta última semana y ya solo quedan menos de la mitad de los jugadores en Cantilo y en los próximos días esperan que tener resueltos todos los casos para que la historia del Container Gate quede atrás y pueda el club contar con el ahorro proyectado.








