El Papa será ingresado el martes a mediodía en el Policlínico Gemelli de Roma para someterse a una operación en la que se le extirpará un nódulo pulmonar, según ha confirmado este lunes la Sala de Prensa de la Santa Sede. Se prevé que luego la hospitalización dure al menos una semana: a las seis de la tarde el Vaticano ha emitido un comunicado en el que anula todas las audiencias del Pontífice hasta el próximo martes, día 20.
Fue el propio León XIV quien anunció la intervención este domingo, tras el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro. “Los médicos han encontrado un nódulo circunscrito al pulmón. Se ha detectado en una fase muy temprana y bien localizado. Los doctores consideran oportuno intervenir, por lo que, siguiendo su consejo, he decidido someterme a una operación para extirparlo. El procedimiento ya está programado para los próximos días. Les agradezco su cercanía espiritual y me encomiendo a sus oraciones”, dijo el Pontífice a los fieles. La Sala de Prensa vaticana ha precisado este lunes que el nódulo fue detectado durante “controles de rutina”, y no por un chequeo debido a una inflamación previa, como se había publicado en la prensa italiana.
El nódulo pulmonar es una acumulación de células anómalas que en la mayoría de los casos no es cancerígena. Sin embargo, según los expertos consultados, el mero hecho de realizar la operación puede indicar que los médicos que atienden al Papa ya han confirmado que se trata de células malignas y por esa razón han decidido someterle a una operación. El Vaticano no ha dado más información al respecto. Si efectivamente se tratara de un tumor, el resultado de los análisis para determinar de qué tipo es y qué tratamiento requiere se conocerá en un plazo de entre 10 días o dos semanas.
La decisión de anunciar la operación y realizarla lo ante posible se debe no solo a que es lo mejor desde el punto de vista médico, por precaución, sino porque el Papa desea restablecerse cuanto antes para poder realizar su próximo viaje. León XIV tiene previsto comenzar el 6 de noviembre su visita de 12 días a Uruguay, Argentina y Perú, y la recuperación de estas intervenciones aconseja no tomar vuelos durante los días posteriores, incluso en un plazo de hasta tres semanas. El Vaticano no ha aclarado si la operación se realizará el mismo martes o el miércoles, pero en todo caso de ese modo se cumpliría perfectamente ese periodo de tiempo.
Nombramientos de última hora
El viaje a Latinoamérica ha sido organizado desde hace meses y ha despertado gran expectación en estos países. Perú es la segunda patria de Robert Prevost, pues tiene la nacionalidad peruana además de la estadounidense. Allí fue obispo en Chiclayo y vivió durante años. Por otro lado, la escala en Argentina supone saldar una viaje cuenta pendiente: es la primera visita de un Papa desde Juan Pablo II en 1987, pues Francisco nunca viajó a su propio país.
El anuncio por sorpresa de la intervención ha hecho mirar hacia atrás a dos recientes nombramientos del Papa, que ahora cobran relevancia y sugieren que estaba preparando el terreno por prudencia para dejar todo previsto en estos días de convalecencia. Son dos altos cargos del Vaticano de especial importancia en los días de sede vacante, cuando el Papa fallece, pues son de los pocos que no cesan en su función en ese momento: el decano del colegio de cardenales, que dirige la transición hacia un cónclave, y el vicario general de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano. Para el primer puesto fue nombrado el viernes el cardenal filipino Luis Antonio Tagle, que fue papable en el último cónclave. Para el segundo, fue designado el sábado el arzobispo franciscano italiano Vittorio Francesco Viola. Cuando un pontífice está hospitalizado no hay sede vacante, pero está claro que León XIV, de carácter metódico y que será anestesiado en su intervención, ha preferido dejar todo bien organizado.









