Los acuerdos petroleros anunciados por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez —cuyos detalles apenas ahora empiezan a conocerse, y por partes—, han tocado algunas de las zonas más delicadas del debate público venezolano: la relación del petróleo con el Estado y su vínculo con la ciudadanía.









