La edición 2026 de los Premios Konex, dedicada a las Humanidades argentinas, tiene entre sus principales reconocimientos el homenaje póstumo a Beatriz Sarlo, una de las intelectuales más influyentes de las últimas décadas en el país. La Fundación Konex le otorgó el Konex de Honor por su trayectoria como ensayista, escritora, crítica literaria y periodista cultural, una distinción que recupera el valor de su obra para comprender la literatura, la política y las transformaciones de la sociedad argentina.
Sarlo, fallecida el 17 de diciembre de 2024, ya había recibido distintos reconocimientos de la institución, entre ellos el Konex de Platino en 2004. La ceremonia central de esta 47.ª edición tendrá lugar el martes 3 de noviembre, a las 18 hs, en el Salón de Actos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Allí se entregarán los premios principales de la edición, entre ellos el Konex de Brillante para el historiador Juan Carlos Torre, elegido como la personalidad más destacada de las Humanidades argentinas de la década 2016-2025.
La primera parte del ciclo se desarrolló el 8 de septiembre, cuando cien personalidades recibieron los Diplomas al Mérito por sus trayectorias durante el período 2016-2025. El acto, conducido por Silvina Chediek, se realizó en la Facultad de Derecho de la UBA y reunió a referentes de la filosofía, la sociología, la historia, la psicología, la economía, el derecho, la antropología y otras disciplinas. La selección estuvo a cargo de un Gran Jurado de veinte integrantes, presidido por la jurista Aída Kemelmajer de Carlucci, con Pablo Gerchunoff como secretario general y José Emilio Burucúa como invitado especial. Según la Fundación Konex, el jurado evaluó a 893 candidatos para determinar las distinciones.
En ese marco, el reconocimiento a Sarlo sobresale por el lugar que ocupó en la vida intelectual argentina y por la vigencia de sus intervenciones en los debates públicos. Nacida en Buenos Aires el 29 de marzo de 1942, se formó en Literatura en la Universidad de Buenos Aires y desarrolló una extensa trayectoria como crítica literaria, ensayista, investigadora y docente. Fue investigadora del CONICET y enseñó en la UBA, además de dictar cursos en universidades estadounidenses como Columbia, Berkeley, Maryland, Harvard y Minnesota, y en la Universidad de Cambridge, en Inglaterra. Su trabajo también recibió reconocimiento internacional mediante becas y distinciones académicas, entre ellas la beca Guggenheim.
Una parte central de su legado estuvo vinculada con la revista Punto de Vista, que dirigió y que se convirtió en un espacio decisivo para la renovación de la crítica cultural y el pensamiento argentino desde la recuperación democrática. Desde sus páginas y sus ensayos, Sarlo examinó la literatura nacional, las transformaciones de la cultura urbana, los medios de comunicación, las formas de consumo y las relaciones entre cultura y política. Su perspectiva combinó la investigación académica con una intervención pública que no eludía la controversia.
Entre sus libros más reconocidos figuran «Una modernidad periférica», «Escenas de la vida posmoderna», «Intelectuales, arte y videocultura»y «Borges, un escritor en las orillas». En esos trabajos abordó las tensiones de la modernización argentina, las vanguardias literarias, la cultura popular y las modificaciones que la televisión, el mercado y las nuevas tecnologías introdujeron en la experiencia cotidiana. Su producción fue traducida a varios idiomas, entre ellos inglés, portugués, italiano y alemán.

Su dimensión política fue inseparable de esa labor intelectual, aunque nunca se limitó a la militancia partidaria. Sarlo estuvo vinculada durante su juventud con la izquierda y participó de los debates culturales que atravesaron la Argentina durante las décadas de 1960 y 1970. Con el paso de los años, se consolidó como una voz crítica e independiente, capaz de cuestionar a distintos espacios de poder y de intervenir en discusiones sobre el peronismo, el kirchnerismo, la democracia, los medios y el papel de los intelectuales.
Su presencia en los medios y sus intervenciones públicas hicieron de ella una referente reconocible más allá del mundo académico. Sarlo defendía el valor de la discusión argumentada y de la autonomía intelectual frente a las adhesiones incondicionales. Esa actitud también explica que sus opiniones despertaran polémicas y que su figura fuera objeto de adhesiones y cuestionamientos. En su trayectoria, la crítica cultural no funcionó como un ejercicio aislado de la realidad política, sino como una herramienta para interpretar los conflictos de su tiempo.
La distinción que recibirá el 3 de noviembre se suma a una relación prolongada con los Premios Konex. En 1994 y 2004 fue reconocida por su trabajo en el ensayo literario, obtuvo un Diploma al Mérito en 1996 y volvió a ser distinguida en 2014. En 2004 recibió el Konex de Platino en Ensayo Literario. El Konex de Honor de 2026 constituye, por tanto, un reconocimiento postumo que abarca una trayectoria extensa y no únicamente la repercusión de sus últimos años.










