La noticia que desde hace cinco años muchos cubanos esperaban llegó en la tarde de este martes: el artista Luis Manuel Otero Alcántara, uno de los presos políticos más reconocidos del castrismo, salió de la prisión de Guanajay, el sureste de La Habana, a cuatro días de cumplir la sentencia que enfrentó, según el Gobierno, por los delitos de “atentado, desacato, desórdenes públicos e incitación a delinquir”. Sin embargo, queda un sinsabor entre los admiradores que Otero Alcántara acaparó en los últimos tiempos: el artista no está completamente liberado, sino que permanece en manos de las autoridades cubanas y en paradero desconocido.










