La remontada de Luiz Inácio Lula da Silva en las presidenciales brasileñas no solo ha sorprendido a las urnas. También ha obligado a los mercados a replantearse un escenario que daban por descontado y ha desencadenado una sacudida histórica. La Bolsa de São Paulo llegó a caer un 17% tras reanudarse la negociación y minutos después reduce las pérdidas al 16%. El mercado se ha visto obligado a activar el mecanismo de interrupción automática de la negociación tras desplomarse un 10%, un umbral que no alcanzaba desde el estallido de la pandemia. La caída supera además el 14,7% registrado tras la irrupción de la covid. El castigo es especialmente intenso en compañías como el grupo de infraestructuras Cosan y la cadena de moda rápida C&A Modas, que pierden cerca de la mitad de su valor bursátil. Para encontrar un episodio de magnitud comparable hay que remontarse a 1992, cuando el mercado brasileño quedó atrapado por la crisis política que acabaría desembocando en la destitución del presidente Fernando Collor de Mello. El índice de pequeñas empresas brasileñas se desploma, por su parte, un 30%, la mayor caída de su historia.
El real brasileño registra su peor sesión en más de tres décadas tras la inesperada victoria de Lula









