El respaldo de Donald Trump a Benjamín Netanyahu para las elecciones del próximo día 27 en Israel ha llegado tan a última hora y tras tantas semanas evitándolo que difícilmente cambie ya el curso de unos comicios inciertos. Netanyahu ansiaba desde hace meses esta expresión pública de apoyo, para presentarse como un dirigente “en otra liga” (como en su campaña de 2019 saludando a líderes mundiales) que cosecha como nadie la gran alianza con EE UU. Pero Trump venía evitando efectuarla, a causa del deterioro de la relación mutua (a raíz del fallido intento en febrero de derrocar al régimen iraní, de cuya viabilidad Netanyahu convenció a Trump), así que llegó este domingo casi como una sorpresa. A ocho días de las elecciones, sin embargo, un 39% de israelíes dice que “nada” cambiará ya su voto y otro 45% que solo un cambio en la situación de seguridad, el coste de la vida o un escándalo político, según una encuesta de la radiotelevisión pública. De hecho, el anuncio apenas ha modificado en Polymarket, el mayor mercado de predicción del mundo, el porcentaje de quienes apuestan a que Netanyahu seguirá como primer ministro tras los comicios, un 29%.
El respaldo de Trump a Netanyahu llega tarde en el incierto panorama de las elecciones en Israel









