Alexander Zverev es oficialmente desde este lunes el número 1 del ranking ATP. Su nombre y apellido, quizás inesperadamente, se ubicó en lo más alto de la clasificación después de ser semifinalista en el ATP 500 de Viena y gracias a la baja por lesión del italiano Jannik Sinner, que no juega desde el 12 de julio. El tercero es el español Carlos Alcaraz, después su triunfo del domingo en la capital austríaca, mientras que el cambio más significativo es el ingreso por primera vez al Top Ten de su compatriota Rafael Jódar, que le quitó además un récord a la leyenda brasileña Guga Kuerten.
El alemán suma un total de 9.550 puntos por 9.450 de Sinner, 6.100 de Alcaraz, y 4.530 del estadounidense Ben Shelton, cuarto y que a partir de la próxima temporada será entrenado por Juan Carlos Ferrero, el que llevó a la cima al murciano. En el quinto lugar está el ruso Daniil Medvedev, con 3.860.
El jugador de Hamburgo, de 29 años, pertenece a esa generación intermedia que estuvo a la sombra tanto tiempo del Big Three (Rafael Nadal, Roger Federer y Novak Djokovic) y que fue superada con determinación por la irrupción de Alcaraz y Sinner.
Se trata del trigésimo tenista en alcanzar lo más alto del ranking, pero el número 26 que más días tardó desde que ingresó entre los diez mejores del escalafón con 3451 días. Alcaraz, por caso, es el que menos con apenas 140.
Daba la sensación de que no había espacio en el escenario para esa prometedora camada de la que forma parte Zverev, junto con Medvedev y Andrey Rublev, el austríaco Dominik Thiem, el canadiense Denis Shapovalov, el griego Stefanos Tsitsipas, el australiano Alex de Miñaur, grandes esperanzas de aquella familia considerada con el paso del tiempo como una generación perdida.
Se salió de esa norma Zverev cuando menos lo esperaba. Llegó a este 2026 con 24 títulos en su historial, pero ninguno en un Grand Slam. Tres finales perdidas hasta ese momento. La última, la final del Abierto de Australia del 2025 derrotado por Sinner; Roland Garros 2024, superado por Carlos Alcaraz; y el Abierto de Estados Unidos del 2020, vencido por Thiem.
El oro olímpico conquistado en los Juegos Olímpicos de Tokio y los trofeos de las Finales ATP, torneo de Maestros que reúne a los ocho mejores de cada año, en el 2018 y 2021 fueron sus grandes logros en una estupenda carrera con siete títulos de torneos Masters 1000, pero sin el reconocimiento grande, de esos que hacen a cualquier deportista pasar a la historia, de un Grand Slam.
Atrás quedan las lesiones, los sinsabores y esas frustraciones que condicionaban su recorrido y que llegaron a tildarle de perdedor. «Es algo muy especial. Sentir que estoy en la cima del mundo es increíble. Es diferente a ganar un torneo o un título, pero es una sensación muy especial saber que el número uno estará junto a tu nombre cuando se publiquen las nuevas clasificaciones», afirmó.
Jódar, de 20 años, entra por primera vez entre los diez mejores con 3.209 puntos. La derrota del estadounidense Taylor Fritz ante el monegasco Valentin Vacherot en el torneo de Basilea aseguró la irrupción del español, el que menos tiempo ha tardado en lograrlo desde su debut en el circuito.
El madrileño, que desde que inició su recorrido en el tour profesional ha tardado 287 días en situarse en el top ten, dejó atrás el registro del brasileño Gustavo Kuerten, que tenía el récord con 490.
El madrileño ha protagonizado un gran ascenso. Con sus 287 días para llegar entre los mejores, superó los registros de Carlos Alcaraz, que necesitó 336 días; el serbio Novak Djokovic, con 623; Rafael Nadal, 735; Jannik Sinner, 735; y Roger Federer, 973 días para ingresar entre los diez primeros del ránking ATP.
Entre los argentinos, siguen siendo 10 dentro del Top 100. El mejor se mantiene para Francisco Cerúndolo (20°), Tomás Etcheverry (31°), Mariano Navone (48°), Sebastián Báez (52°), Thiago Tirante (53°), Juan Manuel Cerúndolo (54°), Facundo Díaz Acosta (72°), Román Burruchaga (76°), Camilo Ugo Carabelli (81°) y Marco Trungelliti (91°).









