Donde todos tiemblan, el Valencia se sintió inmortal. El equipo de Pedro Martínez, que salió herido del Roig Arena, con un 0-2 en contra ante un Panathinaikos crecido, remontó la eliminatoria de cuartos de final con dos victorias de mucho mérito en el OAKA (2- 2), ante 19.000 encendidos espectadores, la segunda (86-89) lograda con mucha sangre fría y un Jean Montero deslumbrante con 29 puntos, siete rebotes, siete asistencias y ocho faltas recibidas (45 de valoración). Solo una vez en la historia, el Real Madrid en 2023 ante el Partizan, un equipo ha ganado después de empezar con dos derrotas.









