Luego de 15 años de derrochar dinero en los mejores jugadores del mundo y en técnicos de renombre, Nasser Al-Khelaifi encontró lo que tanto buscaba y donde menos lo esperaba. Después de años de esfuerzo, inversiones y decepciones europeas, su PSG jugará su segunda final de la Champions League y lo hará de manera consecutiva. Tras haber logrado coronarse campeón el año pasado al vencer al Inter de Milán, este año volverá a disputar la tan ansiada final para defender el título frente al Arsenal.
Tras conseguir un hito histórico para el elenco parisino, Nasser dejó una serie de declaraciones que no pasaron desapercibidas. El gran destinatario de sus elogios fue Luis Enrique, a quien definió como “la mejor decisión” de su gestión, palabras que inevitablemente invitan a comparar esta etapa con la era de las superestrellas como Lionel Messi, Kylian Mbappé, Neymar y Sergio Ramos, entre otros.
Tras años de apostar fuerte por nombres destacados y millones invertidos en figuras de talla mundial, el directivo qatarí parece haber encontrado finalmente la fórmula para conquistar Europa: menos egos y más equipo. Y en ese cambio de escena, el entrenador español aparece como el arquitecto principal.
“Luis Enrique es realmente el mejor activo del club, el mejor, mi mejor decisión. Llevé 15 años intentando ficharlo”, confesó Al-Khelaifi tras sellar el pase a la final.
Pero no se quedó ahí. El dirigente fue todavía más allá y elevó la figura del extécnico del Barcelona al máximo escalón: “Es un entrenador fantástico, el mejor entrenador del mundo. Pero también, como persona, es increíble. Cómo maneja el día a día, a los jugadores, todo… incluso a los medios, que en Francia a veces no es fácil”.
“Es un orgullo tener a Luis Enrique en el club y a todos los que están haciendo historia. Esto es lo que queremos. Tenemos ADN y hoy lo demostramos. No son solo futbolistas, son auténticos guerreros”, remarcó el presidente, en una frase que resume el nuevo espíritu del equipo.
Por supuesto, dejó una sentencia que explica el presente parisino: “Luis Enrique revolucionó el fútbol. No solo en el PSG, sino en todo el fútbol. Estoy muy orgulloso de él y realmente es el mejor entrenador del mundo”.
Además de destacar el trabajo de su director técnico, tampoco pasaron desapercibidos sus elogios al plantel de cara al futuro: “Se trata de un plan para el futuro: reunir a los mejores talentos para trabajar juntos, con el entrenador. Podríamos tener jugadores ganando el Balón de Oro en los próximos tres, cuatro o cinco años, con diferentes nombres”, apuntó.
Para cerrar, dejó en claro el sentido de pertenencia que siente por el club: “Cómo trabajan juntos, cómo viven juntos, cómo defienden en el campo y fuera de él… Los veo, vivo con ellos y eso es lo que me encanta del equipo. Esta es la lucha, el amor, el disfrute cuando van a entrenar y trabajan juntos. A veces no es fácil, pero todos se apoyan mutuamente. Somos una familia y ellos son una familia: la familia del PSG”, finiquitó.










