La polémica por el indulto concedido por la FIFA a Folarin Balogun sigue escalando y ya sumó un nuevo protagonista. La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) salió este lunes en defensa del árbitro Raphael Claus, cuestionado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, luego de que la FIFA dejara en suspenso la sanción que pesaba sobre el delantero estadounidense, expulsado precisamente por el juez brasileño en el partido ante Bosnia y Herzegovina.
Trump había reconocido públicamente que llamó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para pedir que se revisara la tarjeta roja y, además, calificó de «sospechoso» el historial de Claus.
La respuesta de la CBF no tardó en llegar. A través de un comunicado oficial, la entidad aseguró que Claus «es reconocido mundialmente como uno de los mejores árbitros en actividad» y defendió su trayectoria profesional.
«Raphael Claus tiene una carrera marcada por la excelencia técnica, la conducta ética y el respeto absoluto por el fútbol. A lo largo de toda su trayectoria no hay ningún elemento que lo desacredite o que genere algún tipo de sospecha», sostuvo la Confederación Brasileña.
Además, la CBF rechazó de plano las declaraciones del mandatario estadounidense y afirmó que el árbitro paulista es «un profesional ejemplar», cuya carrera está respaldada por «evaluaciones técnicas, un rendimiento constante y la confianza de las principales competiciones nacionales e internacionales».
«La CBF reafirma su compromiso con la verdad, la transparencia y la defensa inquebrantable de sus profesionales», concluyó el comunicado.
A ese respaldo también se sumó la Federación Paulista de Fútbol, que expresó su «apoyo inquebrantable» a Claus frente a lo que calificó como «lamentables insinuaciones» sobre su integridad.
La entidad destacó que el árbitro dirigió en dos Copas del Mundo, fue designado para la final de la Copa América 2024, arbitró siete finales del Campeonato Paulista y recibió múltiples reconocimientos individuales, además de remarcar que su trayectoria «está basada en la ética, la seriedad, la dedicación y la excelencia técnica».
Claus quedó en el centro de la escena después de expulsar a Balogun por un pisotón sobre el bosnio Tarik Muharemovic en los 16avos de final. Aunque el delantero estadounidense recibió una fecha de suspensión automática, la Comisión Disciplinaria de la FIFA decidió aplicar el artículo 27 de su Código Disciplinario y dejar el castigo en suspenso durante un año, habilitándolo para disputar el encuentro de octavos de final frente a Bélgica.
La Federación Belga también intentó revertir la medida mediante un recurso ante la Comisión de Apelación de la FIFA, aunque el organismo lo declaró inadmisible al considerar que Bélgica no era parte del procedimiento disciplinario y, por lo tanto, no tenía legitimación para impugnar la decisión.









