España hace las maletas para irse a su concentración mundialista en Tennessee sin brillo, con un empate (1-1) ante Irak con truco porque todo ocurrió en un partido de aire pachanguero que España gestionó con su tercera unidad hasta el punto de que el técnico Luis de la Fuente dio la alternativa a ocho futbolistas (Marc Pubill, Leo Román, Bernal, Jon Martín, Gonzalo, Javi Guerra, Turrientes y Javi Rodríguez) de los que solo el zaguero del Atlético va a acudir al Mundial. Premió el técnico a los jugadores llamados para completar los entrenamientos (Sergio Gómez y Jesús Rodríguez ya se habían estrenado con la selección) mientras se sustanciaban las finales de las competiciones continentales que implicaban a varios de sus hombres. Y España, que fue otra España muy diferente a la que se verá en la gran cita que se viene, jugó con el freno de mano puesto y con peones, no con alfiles, torres o reinas. Seguramente también Irak, que dejó marchamo de equipo coriáceo y esforzado y se llevó un resultado para recordar.









