El Departamento de Transporte de Estados Unidos ha informado este viernes de la revocación inmediata de las restricciones que impuso un año atrás a las aerolíneas mexicanas como respuesta al incumplimiento de un acuerdo de transporte aéreo de 2015 por parte de México. La decisión del Ejecutivo estadounidense llega tras varios meses de negociaciones entre ambos países, que terminaron con la cesión de México a las peticiones de su vecino del norte. En mayo, México aceptó que las aerolíneas estadounidenses tengan acceso justo para operar franjas horarias, denominadas slots, en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (AICM).
La decisión tomada por el Ejecutivo estadounidense en octubre del año pasado llevó a la cancelación de 13 de sus rutas, en operación o en vías de despegar. La orden también supuso la eliminación de todos los servicios combinados entre EE UU y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles de México (AIFA) y restringió “operaciones existentes, propuestas y futuras de transportistas mexicanos”, según apunta un comunicado de la Secretaría de Trabajo mexicana.
La dependencia mexicana apunta que esta revocación representa “un avance significativo para la conectividad aérea entre ambos países y abre nuevamente la posibilidad de desarrollar rutas y frecuencias desde el AICM y del AIFA hacia el mercado estadounidense”. También indican que los diálogos y la “cooperación” entre ambos países se fortalecieron a partir del memurándum suscrito en mayo, donde México cedió a las peticiones de EE UU. “Desde entonces, México ha avanzado en los compromisos acordados”, ha subrayado.
La firma del memorándum trajo buenas expectativas para Washington, aunque se mostró cauteloso en los primeros momentos. “Necesitamos ver que estas promesas se traduzcan en acciones. Hasta entonces, nuestra restricción a las aerolíneas mexicanas se mantendrá vigente”, apuntó entonces Sean P. Duffy, secretario de Transporte estadounidense (DOT). Ese acuerdo tuvo lugar a menos de dos meses del Mundial de Fútbol 2026, que se celebró en ambos territorios y Canadá.
Estados Unidos argumentó en octubre del año pasado que México no había cumplido con el acuerdo bilateral desde 2022, cuando retiró de manera abrupta los slots de las aerolíneas estadounidenses y obligó a sus empresas de carga aérea a reubicar sus operaciones en el AIFA. “Al restringir los slots y exigir que las operaciones de carga se trasladaran fuera de Ciudad de México, incumplió su promesa, desestabilizó el mercado y dejó a las empresas estadounidenses con millones de dólares en costos adicionales”, apuntó entonces el Departamento de Transporte de Estados Unidos.









