El palacio real de Noruega anunció este domingo que se agravó el estado de salud del rey Harald, de 89 años, quien se encuentra internado desde el lunes 17 en el Hospital Nacional de Oslo.
El monarca sufre de anemia hemolítica, un trastorno provocado por una destrucción anormalmente rápida de los glóbulos rojos, que se manifiesta con fatiga, palidez y dificultad para respirar. Esta enfermedad se presenta cuando la médula ósea no está produciendo suficientes glóbulos rojos para reemplazar a los que se están destruyendo, y obedece a múltiples causas: desde problemas autoinmunes o infecciones hasta la exposición a ciertas sustancias tóxicas.
«El estado de salud de Su Majestad el Rey se agravó durante el fin de semana», indicó el palacio en un comunicado. «El rey está recibiendo antibióticos para tratar una infección bacteriana en la sangre y ha respondido bien al tratamiento», añadió.
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Harald, que ascendió al trono de Noruega en 1991, lleva varios años padeciendo múltiples problemas de salud, pero siempre descartó abdicar.
Fue internado por una retención de líquidos provocada por su tratamiento con cortisona, que lo mantenía lejos de sus funciones desde hacía dos semanas con licencia médica.
A causa de esto, su hijo, el príncipe Haakon, estaba ejerciendo la regencia. En los últimos días, visitó a su padre en el hospital, así como otros miembros de la familia.
La princesa heredera de Noruega tenía vínculos con Jeffrey Epstein
Estos problemas de salud se producen en un momento difícil para la corona noruega, especialmente en relación con la princesa heredera Mette-Marit, esposa de Haakon, vinculada con el delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein.
A fines de enero, la desclasificación de miles de correos electrónicos de Epstein dispuesta por la Jusicia de Estados Unidos hizo pública la correspondencia entre la princesa y el financista entre 2011 y 2014, cuando él ya había sido condenado por promover una red de pedofilia. Tuvieron más de mil intercambios, algunos de índole íntima.

Además, la princesa afronta los problemas judiciales de su hijo, Marius Borg Høiby, condenado en junio a cuatro años de cárcel por dos violaciones y otros 32 cargos. El joven, de 29 años, es fruto de una relación anterior al matrimonio de Mette-Marit con el príncipe Hakoon.
A los 53 años, Mette-Marit sufre una enfermedad pulmonar incurable, que la llevó a someterse a un trasplante de pulmón en julio. Esto suma incertidumbre a la familia real noruega.








