El 26 de enero de 2018, un grupo de tripulantes de cabina vestidos con pantalones cargo y zapatillas recibió a los primeros 189 pasajeros que abordaron al por entonces único Boeing 737-800 de la aerolínea Flybondi, pionera del segmento low cost en Argentina. La propuesta era clara desde el nombre elegido, que alude al modo en que los argentinos llaman informalmente al ómnibus (“bondi”). Con sus tarifas bajas y su estética descontracturada, la empresa prometía hacer viajar a aquellas personas que nunca antes se habían subido a un avión, algo que se hacía explícito con la pregunta previa a cada despegue: “¿Alguien viaja por primera vez? Levante la mano”.










