Un hombre fue detenido en la zona rural de la localidad correntina de Carolina, cerca de Goya, luego que una de sus hijas revelara en la escuela que era víctima de abusos sexuales desde hacía mucho tiempo. La Justicia actuó con rapidez y le dictó la prisión preventiva mientras dure el proceso.
El caso es manejado con gran hermetismo, pero trascendió que salió a la luz el martes 12 de mayo cuando una profesora de una escuela rural notó que una de sus alumnas presentaba marcas compatibles con golpes.
La docente decidió indagar sobre el origen de las lesiones lineales que la nena presentaba en varias partes del cuerpo. La estudiante le dijo que el día anterior había sido severamente castigada por su papá, quien la golpeó utilizando cables.
La profesora le consultó a la nena por qué había sido castigada de esa manera y la respuesta la dejó petrificada. La adolescente le dijo que su padre había vuelto a violarla y que la paliza era para evitar que -junto a su hermana- contaran los ataques que sufrían mientras su madre estaba ausente.
La docente dio intervención a la directora del establecimiento educativo y ésta no dudó en contactarse con la Policía de Corrientes para realizar la denuncia correspondiente, tal como establecen los protocolos.
La fuerza alertó a la Fiscalía de Goya, que primero ordenó un examen para las dos hermanitas, que vivían en la zona rural de Colonia Carolina.
Los médicos del Hospital de Goya constataron que la adolescente de 14 años y su hermana de 11 presentaban señales de abusos sexuales de larga data.
Con esta evidencia, la fiscal María Eugenia Ballará solicitó la detención del acusado. El hombre ya fue imputado y un juez de Garantías de la ciudad de Goya hizo lugar al pedido de prisión preventiva por el tiempo que dure el proceso judicial.
Fuentes judiciales confirmaron que las víctimas permanecen internadas en el Hospital Regional de Goya y la fiscal del caso ya pidió que las dos nenas presten declaración en Cámara Gesell para evitar su revictimización. También deberá dar su testimonio un hermanastro, que no vive en la misma casa.
Desde la Fiscalía están incorporando la declaración de los docentes y también de los médicos que atendieron a las hermanas cuando fueron llevadas al Hospital de Goya.
También buscarán que preste testimonio una compañera de curso que habría incentivado a la víctima para que le confiara su calvario a la profesora.
Además, se solicitó un informe socioambiental para determinar en qué condiciones vivían las hermanas junto a sus padres. Por ahora no hubo una imputación a la madre de las nenas, pero eso podría cambiar si las nenas revelan en su declaración que estaba al tanto de lo que sucedía.
Según trascendió, la mujer les habría dicho a los investigadores que no advirtió cuando el hombre atacó con los cables a la mayor de las hermanas.
Desde la Fiscalía también dieron intervención al Juzgado de Familia de Goya para que resuelva con quién quedarán las hermanas una vez que dejen el hospital.










