Durante noventa minutos no habrá lugar para los mensajes, las risas ni las partidas de PlayStation. Achraf Hakimi y Kylian Mbappé volverán a verse las caras este jueves como líderes de Marruecos y Francia, con un boleto a las semifinales del Mundial en juego. Después del pitazo final, la amistad seguirá intacta.
La historia entre ambos comenzó en el París Saint-Germain. Hakimi llegó al club francés en 2021 sin dominar el idioma y encontró en Mbappé mucho más que a un compañero de equipo. El delantero lo ayudó a adaptarse a la vida en París y el defensor marroquí le enseñó español. Así nació una relación que trascendió el fútbol.
Aunque hoy ya no comparten club, el vínculo sigue siendo muy cercano. Hablan con frecuencia, juegan juntos a la PlayStation de manera online y, cuando sus agendas lo permiten, comparten vacaciones o se reencuentran fuera de las canchas.
«No es mi amigo dentro de la cancha», escribió Hakimi con una sonrisa en sus redes sociales antes de uno de los cruces que protagonizaron como rivales. La frase resume el acuerdo entre ambos: durante noventa minutos solo existen Francia y Marruecos.
El capitán marroquí contó cómo nació esa amistad. «Cuando llegué a París no hablaba francés y Kylian hablaba un poco de español. Él fue quien se acercó primero. Me ayudó desde el primer día y nació una amistad instantánea. Siempre estuvimos el uno para el otro, en los buenos y en los malos momentos. Pase lo que pase en el fútbol, nunca tenemos nada que reprocharnos», recordó.
No será la primera vez que se enfrenten en un Mundial. Ya lo hicieron en la semifinal de Qatar 2022, cuando Francia ganó 2-0.
Tiempo después, Mbappé recordó aquella experiencia con humor: reveló que durante la concentración hablaron de las vacaciones, de los amigos que seguían el torneo e incluso de las partidas que compartían en el videojuego Football Manager. «Recién cuando nos encontramos en el túnel entendimos que había llegado el momento de competir», contó.
Este jueves volverá a repetirse la escena. Durante un rato dejarán de ser dos amigos que pasan horas jugando juntos para convertirse en rivales por un lugar entre los cuatro mejores del Mundial.









