Una publicación en redes sociales terminó convirtiéndose en una pieza central de una investigación judicial por violencia de género en Chaco. Con una imagen de las heridas en su rostro y un extenso relato, una joven de 25 años decidió exponer públicamente la situación que, según afirmó, padeció durante más de dos años junto a su expareja.
«Hoy quiero decir basta, me cansé«, escribió la denunciante. En el mismo mensaje sostuvo que sufrió agresiones físicas y psicológicas, episodios de control permanente y persecuciones que, según su versión, continuaron incluso después de haber intentado poner fin a la relación.
«Me cansé y hoy temo por mi vida«, agregó en la publicación que rápidamente comenzó a circular en las redes sociales. De acuerdo con las actuaciones policiales, la causa está caratulada como supuestas amenazas en contexto de violencia de género y hurto.
La mujer declaró que fue víctima de amenazas de muerte, violencia física, verbal y psicológica, además de denunciar que el acusado habría invadido su privacidad y accedido a fotografías íntimas y a sus cuentas personales sin autorización.
Como parte de la presentación judicial, aportó registros fotográficos de las lesiones que, según manifestó, sufrió durante la relación. En su relato público también sostuvo que cada vez que intentaba alejarse, el hombre continuaba siguiéndola e impidiéndole desarrollar una vida normal.
La investigación avanzó con tareas de inteligencia digital
La causa quedó en manos del Equipo Fiscal N° 4, a cargo del fiscal Jorge Cáceres Olivera, quien ordenó localizar al sospechoso, identificado en el expediente con las iniciales C.J.M.
Para establecer su paradero intervino personal de la División Delitos Tecnológicos, que realizó tareas investigativas mediante análisis de fuentes abiertas (OSINT) y otras herramientas de inteligencia digital.
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Finalmente, el hombre fue localizado en inmediaciones de avenida Ávalos al 900, en la ciudad de Resistencia, y posteriormente trasladado para cumplir con los exámenes médicos legales correspondientes.
Tras la detención, la Fiscalía dispuso la aprehensión formal del sospechoso y el secuestro de un teléfono celular Samsung A13 que llevaba consigo al momento del procedimiento. El dispositivo será sometido a peritajes y podría incorporarse como elemento de prueba dentro de la investigación, que busca determinar el alcance de los hechos denunciados.
La causa continúa en etapa investigativa
El acusado quedó alojado en una dependencia policial mientras la Justicia avanza con la recolección de pruebas.
Entre los elementos que serán analizados figuran el contenido del teléfono secuestrado, la documentación aportada por la denunciante y las actuaciones vinculadas a los presuntos hechos de violencia y hostigamiento que, según aseguró la víctima, la llevaron a hacer pública su historia.
La investigación también busca establecer si existieron otros delitos vinculados al acceso indebido a información privada y al presunto seguimiento permanente denunciado por la joven.









