Cientos de miles de personas abarrotaban este sábado las calles del centro de Teherán y la explanada de la enorme mezquita Imán Jomeiní o Gran Mosalá, donde el ataúd del ayatolá Ali Jameneí, segundo líder de la República Islámica de Irán, está expuesto al público en capilla ardiente desde primeras horas de la mañana. Muchos iraníes de riguroso luto y entre lágrimas desfilaban entre esa multitud, que participaba así en la despedida al líder de 86 años que murió en un bombardeo de Israel y Estados Unidos, el 28 de febrero, el primer día de la guerra.
Irán hace una exhibición de fuerza ante Estados Unidos con un funeral masivo por Ali Jameneí










