La crisis diplomática entre España e Italia se recrudece: La Moncloa ha decidido elevar el tono ante Roma después de que el Ejecutivo de Giorgia Meloni introdujera la semana pasada controles en frontera a los ciudadanos provenientes de España por la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta. El Ejecutivo español ha respondido este viernes con dureza y ha advertido al Gobierno italiano de que, si no retira estas restricciones antes de que termine el domingo 9 de agosto, “España se verá obligada a adoptar medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos”. Italia solo ha tardado unas horas en responder: El Gobierno de Meloni no tiene intención de reconsiderar la medida al menos hasta el 15 de agosto.









