Es de noche. Decenas de policías armados hasta los dientes entran por los estrechos pasillos de alguna villa miseria de Buenos Aires a ritmo de hard rock. Helicópteros y agentes motorizados refuerzan el operativo policial. Registran a personas contra la pared y detienen a otras ante la mirada atenta del alcalde de la ciudad, el conservador Jorge Macri. Podría ser una película de acción, pero es un vídeo institucional con el que el Gobierno de Buenos Aires exhibe mano dura contra la delincuencia, en un estilo que imita al de Javier Milei y al de otros dirigentes de extrema derecha. El operativo, bautizado Tormenta negra, se extendió entre la tarde del jueves y la madrugada del viernes en 16 barrios precarios de la ciudad. Hubo 27 detenciones, cuatro puntos de venta de droga clausurados y 25 comercios sin papeles cerrados, según las autoridades porteñas.









