Las crisis internas y externas rodean a Claudia Sheinbaum, pero la presidenta ha llegado a su segundo informe de Gobierno con una aprobación del 69%, según una encuesta de Enkoll realizada para EL PAÍS y W Radio. La mandataria ha remontado por poco el terremoto que dejó la acusación de Estados Unidos a Rubén Rocha Moya por vínculos con el narcotráfico, sin embargo todavía lo resiente: su aprobación es ahora 10 puntos más baja que hace justo un año y es la segunda más debilitada desde que empezó el sexenio. La inseguridad sigue siendo, con diferencia, la principal preocupación de los mexicanos y es la única que ha crecido en lo que va de mandato. Al lado contrario son los programas sociales los que aún sostienen con claridad la aprobación de Sheinbaum.
La presidenta vivió en mayo uno de sus momentos más delicados de popularidad, después de que el Departamento de Justicia de EE UU señalara al gobernador morenista de Sinaloa y a otros nueve funcionarios de trabajar con Los Chapitos. Fue la caída más pronunciada de su sexenio y todavía acarrea que la desaprobación hacia su Gobierno esté en el 26% (con un 18% de los encuestados que desaprueba “mucho”), según el sondeo de Enkoll. Aún así, la cifra del 69% de aceptación mantiene a Sheinbaum como una de las líderes mundiales mejor valoradas: la aprobación de Donald Trump es del 33%, según la última encuesta de este lunes de Reuters, y la de Javier Milei en Argentina o Lula da Silva en Brasil está por debajo del 50%, según la encuestadora Morning Consult.
La presidenta se ha metido personalmente a atajar la última gran crisis de Morena, la de Rubén Rocha, especialmente tras la fugaz rebelión del mandatario, que volvió al cargo durante 33 horas. Sheinbaum, que empezó atrincherándose —ella y de paso al gobernador— detrás del discurso de soberanía frente a Estados Unidos, terminó presionando públicamente a Rocha para que saliera del Palacio de Gobierno de Culiacán y ordenó el relevo en Sinaloa. Aún así, el 10% de sus detractores considera el peor error de su Gobierno no combatir la corrupción; el 15% identifica que es que no hace un buen trabajo, y el 27% señala la inseguridad.
Lo ha hecho este martes, en su segundo informe de Gobierno, pero lo había resaltado muchas veces antes: para la presidenta la reducción a la mitad de las cifras de asesinatos es un gran logro de su Administración. La estrategia, a cargo del zar en Seguridad, Omar García Harfuch, ha sido mencionada en conferencias mañaneras, en llamadas con Donald Trump y en eventos de la DEA.
Sin embargo, para el 49% de mexicanos, la delincuencia sigue siendo el principal problema de México (en diciembre de 2024, por ejemplo, esta percepción era menor, del 45%). La mayoría de los encuestados identifican esa inseguridad con robos (en la calle, a las viviendas, de coches), pero los asesinatos, la desaparición de personas o la extorsión también están señaladas. De hecho, la percepción de violencia general en el país ha pasado del 9% al 20% desde mayo. La seguridad pública es, así, lo que más ha empeorado en el país desde que Sheinbaum llegó al poder, según el sondeo.
La economía es la otra gran obsesión de la presidenta y también de los encuestados. Ante la falta de crecimiento económico —en 2025, el PIB apenas aumentó un 0,7%— y el fiasco de la renovación del Tratado de Libre Comercio, el Gobierno está apostando todo por impulsar la inversión, tanto pública como privada, a través del Plan México. Aquí conviven dos datos al mismo tiempo: el 42% de los encuestados cree que el desarrollo económico ha empeorado en los últimos dos años; pero también, en 2024, la economía era la principal preocupación del 27% de los mexicanos y ahora solo lo es del 18% de ellos.
Sheinbaum también remonta en esta encuesta la visión sobre su relación con Estados Unidos. Después de la crisis de los aranceles, la crisis de los agentes de la CIA, la crisis de Rubén Rocha y, por último, la crisis de la visas, el 65% de los encuestados tiene confianza en cómo la presidenta maneja a Donald Trump. Este porcentaje es igual que hace justo un año, pero 10 puntos por debajo de la percepción que había en diciembre de 2024. Nadie sale indemne de lidiar con el presidente republicano.
Trump ha sido un quebradero de cabeza constante para México, su principal socio comercial y territorio con el que comparte más de 3.000 kilómetros de frontera. Las comunicaciones del estadounidense incluyen hasta amenazas directas de una intervención militar en México. La defensa ante la injerencia se ha convertido en el eje transversal de los discursos de Morena. Especialmente después de que Andy López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador y exsecretario de organización del partido guinda, anunciara que Estados Unidos le había quitado su visa.
La encuesta de Enkoll recoge que el 29% de los mexicanos cree que le retiraron el permiso migratorio porque había cometido “posibles actos ilícitos”, el 24% apunta a diferencias entre los dos Gobiernos y el 21% cree que fue por razones políticas. Sea por el motivo que sea, la mitad de los encuestados sí cree que es una forma de injerencia de Estados Unidos en México.
En el balance final, Morena gana. El partido guinda se lleva el 41% de preferencia bruta electoral, frente al 12% de Movimiento Ciudadano y del PAN, y el 8% del PRI. Sin embargo, desde el año pasado, el movimiento de Sheinbaum ha caído siete puntos en intención de voto. Independientemente de la intención electoral, el 43% de los encuestados se identifica con Morena. En ese rubro la sorpresa la da el partido dirigido por Jorge Álvarez Máynez que consigue posicionarse como segunda fuerza, sin contar, eso sí a los apartidistas. Ese porcentaje ha explotado en los últimos dos años: ha pasado de ser el 13% a ser ya un cuarto de los encuestados.
Metodología
1,205 entrevistas efectivas a mujeres y hombres de 18 años o más, con credencial de elector vigente de la República Mexicana.
Del 25 al 29 de agosto de 2026.
Entrevistas cara a cara en viviendas, levantadas con dispositivos electrónicos aplicando un instrumento de recolección (cuestionario) adecuado para los propósitos del estudio.
Selección de la muestra
La muestra tiene representatividad para la República Mexicana.
Se realizó una muestra probabilística y polietápica:
– Etapa I. Se seleccionaron secciones electorales con un muestreo con probabilidad proporcional al tamaño (PPT) de la lista nominal.
– Etapa II. Se seleccionaron manzanas en cada unidad primaria en muestra usando un muestreo con probabilidad proporcional al tamaño (PPT) de la lista nominal.
– Etapa III. Se seleccionaron viviendas en cada manzana con muestreo sistemático con arranque aleatorio.
Para una mejor representación de la población se manejan cuotas por género cruzada por rango de edad.
Precisión y confianza
Los resultados tienen un margen de error alrededor del +/- 2.83% con un nivel de confianza del 95% en los principales indicadores.










