Una nena de 10 años murió en Chañar Pozo de Abajo, una localidad ubicada en el interior de Santiago del Estero. Aunque sus padres dijeron que la niña sufría dolor de garganta y una tos persistente desde hacía varios días y que no habían podido llevarla a un hospital por problemas económicos, la investigación reveló que la nena había recibido una golpiza.
El caso inició el jueves pasado alrededor de las 21, cuando René Orlando Bulacio (47) y Viviana Soledad Ovejero (26), el padrastro y la madre de la menor respectivamente, llamaron a la Policía pidiendo ayuda: según afirmaron en ese contacto, habían encontrado a su hija muerta en su habitación.
De acuerdo el relato de los adultos, la nena de 10 años sufría fuertes dolores de garganta y tos persistente desde al menos una semana atrás y tenía problemas para ingerir alimentos sólidos. Por ese motivo, sostuvieron, le estaban dando una dieta líquida. Además, mencionaron que a los dos años había sufrido un cuadro de neumonía. A pesar de esos antecedentes los padres no la llevaron a un centro médico para que la atiendan, según adujeron, por motivos económicos.
Sin embargo, al entrar a la habitación para constatar la muerte, el fiscal interviniente, Rafael Zanni, tomó nota de algunas cuestiones que le llamaron la atención. Según relató La Voz del Interior, el cuerpo de la nena estaba recostado sobre una cama, vistiendo un pantalón polar rosa floreado, una campera azul, un buzo celeste y una polera blanca con vivos lilas y tenía lesiones visibles. Eso, sumado a algunas contradicciones en el relato de los padres de la niña, motivó que el investigador ordenase detención del hombre y el traslado del cuerpo a la morgue para analizarlo.
Así, durante las pericias que realizó el personal de Criminalística, se detectaron signos de violencia externa sobre el cuerpo de la nena. Los especialistas pudieron identificar que el la menor presentaba hematomas en la zona de los glúteos e irritaciones en la entrepierna.
El examen preliminar mostró además lesiones compatibles con golpes en la parte interna de ambas rodillas y en el lateral derecho del rostro. En cuanto a las prendas con las que fue encontrada la nena, el cuello de una de sus prendas estaba rasgado y presentaba una mancha rojiza.
Según se supo, la niña también tenía una lesión en la ceja derecha y un fuerte golpe en la cabeza, que habría sido el que le causó la muerte.
Tras ser detenidos, los padres de la nena prestaron una declaración voluntaria en la que sostuvieron que los hematomas y golpes sido producto de una caída que la niña había sufrido días atrás mientras jugaba con su bicicleta. Sin embargo, la fiscalía considera que era víctima de constantes golpizas de su padrastro de las que su madre era plenamente consciente y que voluntariamente optó por no denunciar
Por ese motivo, el juez de Río Hondo y Jiménez, Diego Vittar, ordenó realizar un allanamiento en el domicilio familiar, con objetivo de secuestrar diversos elementos vinculados al crimen.
Por su parte, el fiscal a cargo de la investigación dispuso que el padrastro quede demorado preventivamente y que su madre permanezca bajo custodia policial mientras se avanza con las diligencias.









