“El deporte nos invita a vivir una vida plena y en paz”, se lee en una publicación de Instagram de Rubén Rocha Moya hecha el 6 de abril –entonces aún era gobernador en activo de Sinaloa–. Ese día encabezó una clase de boxeo con deportistas, incluyendo a Omar Chávez Carrasco, a quien desde un mes antes le pesaba una denuncia ante el Ministerio Público por violencia familiar equiparada: el hombre, entrenado para noquear a pugilistas profesionales, golpeó a su pareja hasta dejarla tan herida que tuvo que ser atendida en un hospital.










