La ingeniera Thelma Brenes entró en pánico cuando a su celular llegaron las fotos del líder indígena nicaragüense Brooklyn Rivera, postrado en una cama del Hospital Fernando Vélez Paiz, en Managua, en un estado cadavérico y asistido por ventilación mecánica a través de una traqueotomía adherida con gasas y esparadrapo. De inmediato pensó en su padre, el coronel en retiro Carlos Brenes, un preso político desaparecido. “Mi papá es diabético, sufre hipertensión y neuropatía. Desde su detención no sabemos nada de él”, dice Brenes, alarmada. Su padre está en paradero desconocido desde el 14 de agosto de 2025.
La desesperación de los familiares de los desaparecidos por el régimen de Ortega en Nicaragua: “Pueden morir en la cárcel”










