Lidia Mabel Ojeda, la docente de plástica que era intensamente buscada por la Policía de Chaco tras descubrirse que se hacía pasar por médica y que atendía en al menos dos hospitales de esa provincia, fue detenida este lunes en el partido de Tres de Febrero.
Sobre la mujer de 43 años, bautizada en su provincia como «la Rímolo chaqueña», recaía un pedido de captura nacional e internacional. Es que apenas su caso se hizo público se esfumó. Incluso personal de la División Investigaciones Complejas del Interior de Sáenz Peña hizo un allanamiento en una vivienda del barrio San Cayetano en donde supuestamente vivía, pero no la encontraron.
Y si bien inicialmente creyeron que podía haber huido hacia Formosa, gracias a un operativo conjunto entre la Policía de Investigaciones chaqueña y agentes de la Policía bonaerense fue encontrada y detenida en una vivienda de la calle Roberto Lage al 800, en el noroeste del Conurbano, bajo la acusación de ejercicio ilegal de la medicina y usurpación de títulos y honores.
Ojeda atendía en guardias de los hospitales de Quitilipi y Presidencia de la Plaza, en Chaco, al menos desde 2024. Según se indicó, llegó a recetar medicamentos y a firmar actas de defunción, y hasta podría estar involucrada en la muerte de pacientes.
La causa en su contra se inició cuando una enfermera comenzó a sospechar de sus conocimientos profesionales y lo informó al director del hospital de Quitilipi, quien a su vez transmitió esas inquietudes a su superior, el director de Zona Sanitaria II, Orlando Di Núbila.
Al verificar los datos de la supuesta médica, Di Núbila se encontró con que la matrícula MP 6822, con la que Ojeda atendía a los pacientes, pertenecía en realidad a otro profesional, el doctor Horacio Daniel Vázquez, según el Ministerio de Salud Pública. Por ese motivo, decidió hacer la denuncia correspondiente ante las autoridades policiales.
Junto a su presentación, el director de Zona Sanitaria II aportó además fotocopias certificadas de actuaciones electrónicas del hospital de Presidencia de La Plaza, copia del libro de la guardia del Hospital de Quitilipi y copias de derivaciones al Hospital 4 de Junio, que habían sido autorizadas y firmadas de puño y letra por la mujer investigada.
Según se supo, Ojeda es profesora de artes plásticas y vivió gran parte de su vida en Formosa, aunque habría nacido en Paraguay.










