En tiempos en que los fantasmas del pasado reciente más oscuro de Europa regresan y hasta se banalizan, es más importante que nunca tener un acceso pleno a testimonios del horror nazi como es el Diario de Ana Frank. El Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) ha avalado que el legado de la adolescente judía que vivió —y relató en su cuaderno— los dos años que permaneció escondida con su familia en una casa en Ámsterdam durante la Segunda Guerra Mundial antes de ser delatada, descubierta y trasladada a un campo de exterminio del que nunca regresó, pueda seguir siendo consultado y estudiado, gratis, por internet. Eso sí, subraya Luxemburgo, los responsables de su publicación online deben garantizar que se bloquea de manera “eficaz” el acceso al material en aquellos países donde siguen vigentes los derechos de autor.










