En la cárcel de San Joaquín, en un municipio al sur de Santiago de Chile, donde unas 800 mujeres cumplen condenas —la mayoría por delitos menores—, se despertó un gesto de solidaridad por una tragedia ocurrida a más de 4.900 kilómetros de distancia. Tras conocer que la ciudad de La Guaira, a unos 30 kilómetros de Caracas, había quedado devastada por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela, las internas organizaron una colecta que terminó reuniendo 375.480 pesos chilenos (unos 400 dólares).










