“Vergüenza, vergüenza, vergüenza”. La rabia resuena en boca de miles de ciudadanos con ideas muy diferentes reunidos en la plaza de los Rehenes de Tel Aviv el sábado para mostrar su rechazo a Benjamín Netanyahu. A su lado están numerosos candidatos de los cuatro partidos judíos que se oponen al primer ministro y han formado un bloque que aspira a “defender el futuro del país” en las elecciones del próximo martes y a derrocar al Gobierno más ultraderechista de la historia de Israel.









