Potosí era el lugar para hacer fortuna. “Vale un Potosí”, popularizó la expresión Miguel de Cervantes en Don Quijote para hacer referencia a la principal fuente de plata del mundo que fue el Cerro Rico, ubicado en la ciudad boliviana altiplánica. Comerciantes, militares, embaucadores o artesanos se lanzaron en masa en busca de obtener algo de las 200 toneladas anuales que llegó a producir la villa colonial en su mejor temporada, según registran diversas fuentes. El método para hacerse rico no siempre fue el más digno, como recuerda la novela histórica Catalina de dos mundos. Su autor, Juan Claudio Lechín, reconstruye la primera falsificación de dinero a escala global que ocurrió en el siglo XVII en el virreinato del Perú, con lo que llama el “primer dólar”: el real de a ocho acuñado en Potosí.
La primera falsificación de dinero en Potosí que hizo tambalear a la Corona española









