La Real Sociedad no pudo comenzar su andadura en Liga Europa con una victoria y cayó este jueves por 1-2 ante el AFC Bournemouth inglés en Anoeta. El conjunto donostiarra firmó dos partes muy diferentes y, pese a mejorar notablemente tras el descanso, se encontró con la sobresaliente actuación del guardameta Djordje Petrovic, decisivo para impedir que los locales rescataran al menos un punto.
1
Unai Marrero, Jon Martín, Sergio Gómez, Luken Beitia, Mamadou Sarr, Héctor Fort (Gonçalo Guedes, min. 45), Mikel Oyarzabal (Luka Sucic, min. 72), Yangel Herrera (Arsen Zakharyan, min. 83), Ander Barrenetxea (Takefusa Kubo, min. 83), Beñat Turrientes (Jon Gorrotxategi, min. 57) y Orri Óskarsson
2

Djordje Petrovic, Adam Smith (Bafodé Diakité, min. 62), James Hill, António Silva, Adrien Truffert, Tyler Adams (Ryan Christie, min. 62), Marcus Tavernier, Alex Scott, Rayan (Ben Gannon-Doak, min. 70), Justin Kluivert (David Brooks, min. 82) y Evanilson (Álvaro Rodríguez, min. 70)
Goles 0-1 min. 10: Justin Kluivert. 0-2 min. 19: Rayan. 1-2 min. 56: Sergio Gómez
Arbitro Pawel Raczkowski
Tarjetas amarillas Beñat Turrientes (min. 23), Barrenetxea (min. 32), Justin Kluivert (min. 41), Adrien Truffert (min. 51), Bafode Diakite (min. 68), Orri Steinn Óskarsson (min. 74)
El conjunto ‘txuri-urdin´ parece prolongar las dificultades mostradas en el tramo final de la pasada temporada, cuando le costó encadenar victorias después de conquistar la Copa del Rey. En su regreso a la competición continental se encontró con un rival novato en los torneos europeos, pero competitivo por la calidad de sus jugadores. La reacción tras el descanso no fue suficiente para compensar una discreta primera mitad en la que los ingleses fueron claramente superiores.
El Bournemouth se mostró fiel a la filosofía de su entrenador, Marco Rose, cuyos equipos destacan por un ritmo e intensidad muy elevados. El conjunto inglés aprovechó a la perfección sus buenos primeros 45 minutos en San Sebastián.
Los cherries controlaron bien a una Real Sociedad en la que Rino Matarazzo apostó por una inusual defensa de tres centrales, un experimento que no dio el resultado esperado. Al cuadro guipuzcoano volvió a costarle generar ocasiones claras, mientras que su rival demostró una mayor eficacia ofensiva, impulsada por el tempranero tanto de Justin Kluivert.
El gol afectó a los locales, incapaces de generar peligro más allá de un potente disparo de Yangel Herrera. Por el contrario, el Bournemouth jugó con comodidad y amplió su ventaja en el minuto 20 con un gol de Rayan. El 0-2 reflejaba con justicia lo que sucedía sobre el terreno de juego e incluso pudo ser peor para la Real Sociedad si el poste no hubiese repelido un cabezazo de Evanilson.
Matarazzo aprovechó el descanso para introducir correcciones, empezando por el sistema, con el regreso a una defensa de cuatro. Sus futbolistas también reaccionaron, impulsados especialmente por la energía de Sergio Gómez y Ander Barrenetxea, además de la entrada de Gonzalo Guedes, que aportó más profundidad y peligro en ataque.
El Bournemouth redujo su intensidad y comenzó a sufrir cuando un preciso centro de Sergio Gómez acabó en el fondo de la red de Djordje Petrovic, que unos minutos antes evitó el gol de Beñat Turrientes.
El 1-2 dio alas a la Real Sociedad, que empezó a generar más peligro ante un rival cada vez más cansado. Sin embargo, los visitantes encontraron en Petrovic a su gran salvador. El guardameta serbio respondió con una gran parada a Guedes, quien posteriormente desaprovechó una clara acción de contraataque al optar por asistir a Mikel Oyarzabal cuando podía finalizar él mismo. El delantero internacional intentó una sutil vaselina que se marchó por encima del larguero.
La Real Sociedad no bajó los brazos y se volcó definitivamente en busca del empate. La ocasión más clara estuvo en las botas del islandés Orri Óskarsson, pero Petrovic volvió a erigirse en héroe con una espectacular doble intervención: primero detuvo un potente disparo y, acto seguido, realizó una parada aún más extraordinaria a bocajarro, cuando la grada ya se preparaba para celebrar el 2-2. El meta del Bournemouth fue el sostén de su equipo y aseguró una victoria histórica para los ingleses en su estreno europeo.










