Unas 900.000 flores frescas colgadas de paredes, columnas y techos, latas de caviar para cada invitado, Dom Pérignon, tres trajes de novia y una orquesta de 30 músicos. El salón de baile del hotel Waldorf Astoria de Nueva York acogió en septiembre una boda montada en menos de tres meses y que costó en torno a 10 millones de dólares, según la prensa estadounidense. Era la semana de la Asamblea General de la ONU, con Manhattan llena de jefes de Estado y diplomáticos, y la fiesta reunió a grandes figuras del poder estadounidense, oligarcas, políticos congoleños, al rapero Nelly sobre el escenario y hasta al exboxeador Mike Tyson. Pero la celebración congregó, sobre todo, a la plana mayor del trumpismo: el fiscal general, Todd Blanche; el director del FBI, Kash Patel, y el asesor legal de la Casa Blanca, Will Scharf. Una boda MAGA de revista.
La telenovela turca que se coló en Venezuela: un romance exprés, una boda trumpista y un rastro de millones de dólares









