La tesorera endeudada del BNA que acusan de robar 40 millones de pesos

La tesorera endeudada del BNA que acusan de robar 40 millones de pesos

Durante años, María Celeste N. fue una empleada más de la sucursal San Pedro del Banco de la Nación Argentina (BNA). Cumplía tareas administrativas, conocía el manejo interno de la entidad y, según su entorno, nunca había tenido conflictos. Sin embargo, su vida cambió cuando aceptó un rol que pocos querían asumir: trabajar en la tesorería. Hoy, está imputada en una causa federal por la presunta sustracción de 40 millones de pesos, en un caso que recuerda al de Mario Fendrich (ver aparte), también tesorero del BNA de Santa Fe, que en el año 1994 desapareció con 3 millones de dólares del tesoro.

María Celeste es más joven: tiene 36 años y una antigüedad de 17 dentro de la entidad. Según consta en registros oficiales, arrastra un nivel de endeudamiento que supera los 90,5 millones de pesos, con compromisos financieros distribuidos entre bancos, fintechs y entidades de crédito. Ese dato aparece como telón de fondo de una investigación que intenta determinar si utilizó fondos del banco para cubrir deudas personales.

La causa está siendo investigada desde el año pasado por el fiscal federal Matías Di Lello, quien esta semana la imputó por peculado, un delito que castiga la apropiación de caudales públicos por parte de un funcionario. La hipótesis es que, aprovechando su acceso directo al tesoro, la mujer habría retirado dinero en efectivo y realizado movimientos contables para ocultar el faltante.

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.

Las imágenes de las cámaras internas del banco son uno de los ejes de la acusación. Allí, según la fiscalía, se la observa manipulando dinero en sectores restringidos y retirando efectivo que luego no tendría correlato en los registros físicos. En uno de los episodios bajo análisis, habría utilizado fondos para cancelar deudas de tarjetas de crédito por unos 16 millones de pesos.

En la reconstrucción que hace la fiscalía, el punto de quiebre no es solo el faltante detectado en octubre de 2025, sino la secuencia de movimientos previos que habrían quedado registrados en el sistema interno del banco. Según la hipótesis acusatoria, no se trató de un único retiro sino de una serie de maniobras que incluyeron extracciones de distintos sectores del tesoro –como el denominado “tesoro reserva” y el “tesoro libre”– y posteriores pases contables sin respaldo físico. Ese mecanismo, siempre de acuerdo con la acusación, habría tenido como objetivo disimular la salida de dinero y sostener un equilibrio ficticio en los registros.

A ese esquema se suma otro elemento que para los investigadores resulta clave: la coincidencia temporal entre los movimientos detectados y operaciones personales de la imputada. En particular, el expediente incorpora comprobantes de pago de tarjetas de crédito que coincidirían en fecha, monto y horario con las maniobras observadas dentro de la sucursal. Esa superposición es la que lleva a la fiscalía a sostener que parte del dinero habría sido utilizado para cancelar deudas personales, en un contexto en el que María Celeste N. acumulaba compromisos financieros con bancos, fintechs y entidades de crédito.

Hasta febrero pasado, el 40% de su deuda total correspondía al Banco Nación, a quien le debía $ 36.273.000, y el resto se divide entre Banco Macro ($ 13.350.000), CFN SRL ($ 11.005.000) y el Banco Provincia ($ 10.940.000), entre otros.

Las abogadas que la asisten, Sofía Sanjurjo y Daiana Croizet, sostienen que la operatoria interna del banco hace prácticamente imposible establecer responsabilidades individuales de manera clara. “Las claves eran compartidas y los controles no se cumplían como establecen los protocolos”, explicaron al describir un sistema en el que múltiples empleados podían intervenir sobre el mismo circuito de dinero, en una entrevista con el programa La Galera.

“La obligaron a firmar el faltante sin que estuviera constatado”, afirmó Sanjurjo, quien describió un clima de presión dentro del banco. Según su relato, le dijeron: “Firmalo, después vemos cómo hacemos el conteo”.

La defensa sostiene que el caso no puede analizarse sin revisar las fallas estructurales del sistema de control. “Existían un montón de irregularidades en los mecanismos de seguridad; los roles estaban totalmente desdibujados”, explicó Sanjurjo. En esa línea, Croizet agregó: “No se pudo determinar desde cuándo falta ese dinero o si realmente existe ese faltante”.

El expediente se inició en octubre de 2025, cuando un arqueo detectó inconsistencias en el tesoro de la sucursal. A partir de ahí, se activó un sumario administrativo y una denuncia penal que avanzaron en paralelo. Testimonios de empleados y autoridades del banco señalaron movimientos irregulares y operaciones sin respaldo, pero también dejaron al descubierto contradicciones sobre cómo funcionaba la operatoria diaria.

En ese contexto, la defensa también cuestionó el origen mismo de la investigación. “Se habla de una ‘posible’ sustracción de 40 millones porque no hay trazabilidad concreta del dinero”, planteó una de las abogadas, quien insistió en que la imputación se apoya en un faltante que aún no pudo ser determinado con precisión. Para las abogadas, esa falta de claridad compromete el derecho de defensa y obliga a revisar cómo se construyó el caso desde el inicio.

El recuerdo del caso Fendrich

L.N.

Pasaron más de treinta años, pero el caso de Mario Fendrich todavía está vivo en el recuerdo.

El viernes 23 de septiembre de 1994 el tesorero de la sucursal del Banco Nación, Mario César Fendrich, se fugó con tres millones de dólares del tesoro. Ese día le había dicho a su esposa que después de trabajar se iría a pescar con sus amigos.

Al banco no regresó más y apenas trascendió la noticia se convirtió en el hombre más buscado del país. Por esos meses se tejieron miles de historias.

En enero de 1995 se entregó y en noviembre del año siguiente fue condenado a ocho años, dos meses y 15 días de prisión por el delito de peculado, el mismo que le imputaron al cajero de la sucursal del BNA de la localidad de Ceres. El excajero cumplió parte de su condena en el penal de Las Flores, provincia de Santa Fe.

En diciembre de 2018 falleció en un hospital de Cuba, donde se encontraba internado luego de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV). El dinero nunca apareció.

star111 login

betturkey giris

https://vsetut.uz

lottostar

https://slotcoinvolcano.com

lottostar

super hot slot

hollywoodbets mobile

pusulabet giris

yesplay bet login

limitless casino

betturkey guncel giris

playcity app

sun of egypt 4

moonwin

aviamasters

jeetwin

winnerz

lukki

croco casino

playuzu casino

spinrise

discord boost shop

fairplay

betsson

boocasino

strendus casino

sun of egypt 2 casino

gbets login

playwise365

amon casino

betmaster mx

verde casino

winexch

prizmabet

solar queen

quatro casino login

springbok